martes, 29 de septiembre de 2015

Amor - Odio


Eibl-Eibesfeld; I.  Amor y odio –Historia natural del comportamiento humano- –– Salvat / Ciencia. Barcelona 1995

 
El autor subraya que tanto el comportamiento animal como el humano están gobernados principalmente por conductas de vinculación social programadas en nuestros genes.

  (Prólogo)  / La evolución del comportamiento tiene sus momentos estelares. Uno de ellos es la “invención” del cuidado de la prole en la historia filogenética de los mamíferos. Con la formación de los comportamientos, entre los mamíferos las madres, y entre las aves tanto el padre como la madre cuidan a sus descendientes. Apareció sobre la tierra un repertorio de comportamientos que, en cuanto a su naturaleza, son básicamente amistosos… Más tarde aparecieron en las  crías,  llamadas  que desencadenan estos comportamientos protectores de  la alimentación, el cuidado, la limpieza, y la protección. Se desarrollan señales entre la madre y el hijo para la mutua comprensión así como para la satisfacción emocional, de proteger y de ser protegido. … Con el desarrollo del cuidado de la prole no solo se dieron la motivación y los instrumentos para una existencia pacífica del mundo sino también el amor, definido éste como una ligazón individual. …Para el animal joven es importante reconocer a sus padres, es vital que no se apegue por error a extraños…. Entre los mamíferos superiores las familias se convierten en grupos, que están ligados de manera casi familiar. Entre los ratones, por ejemplo, al ser familias muy numerosas, están ligados a través de un olor común que les distingue de otros. La ternura apareció en el mundo por el cuidado de la prole.


VENTAJAS DE LA SOCIABILIDAD

Las ventajas de la sociabilidad son muy diversas.

- La Protección - Pingüinos y arañas se juntan para protegerse del frío y de la sequía. Los peces viven en bancos unidos por un olor específico, para que ninguno quede aislado y sea aniquilado por un depredador. Las aves forman bandadas. Insectos y vertebrados forman colectividades por la misma razón. Protegen a las crías de cualquier peligro. Los comportamientos de protección y defensa de la progenie aparecieron antes incluso que los de la alimentación.

- Otra ventaja de la unión es la repartición del trabajo en la realización de diversas tareas: el cuidado de la prole, la caza, la defensa.... Los machos pueden hacer una tarea y las hembras otra o pueden turnarse en la tarea, por ejemplo en la alimentación y el cuidado de las crías. Los lobos, por ejemplo, cazan en manada repartiéndose los papeles a desempeñar. Entre los insectos sociales cada grupo de individuos puede  desempeñar un rol distinto.
Entre los insectos sociales cada casta  desempeña un rol distinto. Así, entre las hormigas cortadoras de hojas hay tres castas de obreras: las grandes  que defienden el nido;  las medianas que cortan y trasportan la hoja; las pequeñas que elaboran la hoja y la transforman en hongos de los que viven. La división del trabajo permite especializaciones muy grandes y con ello mayor rendimiento.


La vida en grupo facilita también la formación de tradiciones. Se ha observado en primates que la invención o descubrimiento de un individuo es imitado y conservados durante generaciones. Esto crea costumbres grupales específicas.

Con frecuencia los miembros de un grupo se ayudan sin obtener ventaja incluso hasta sacrificar su propia vida por el otro. Esto plantea la cuestión del comportamiento altruista y si éste forma parte de la evolución. La respuesta es afirmativa. En los animales sociales el grupo es más importante que el individuo. Si un individuo adoptara comportamientos contra el grupo, este puede debilitarse, pero el individuo queda aislado y perecerá sin descendencia. 
- Las agrupaciones pueden ser abiertas o cerradas. La primera permite que otros individuos ajenos al grupo entren y lo compartan. En la segunda los extraños no son aceptados. Esto indica que los individuos se conocen entre sí. En muchos peces, aves y mamíferos los descendientes van formando agrupaciones familiares que se convierten en tribus en las que se unen varias generaciones en que los individuos pueden reconocerse por una señal. Las ratas se marcan con la orina.

La unión en grupo reporta varias ventajas. El altruismo es perfectamente comprensible. La ayuda mutua puede conducir a que  el individuo se sacrifique por el grupo, pero también es una condición para la supervivencia individual. Entre los vertebrados el comportamiento asistencial es reciente. Sin embargo, tal comportamiento se observa ya en algunos peces. La mayoría de aves y mamíferos se apoyan unos en otros y se acogen con toda una serie de tiernos comportamientos. Con la cooperación y el altruismo, vertebrados e insectos han logrado una organización superior, adelanto de la sociedad humana.
 
 
LA AGRESIÓN VISTA POR LA ETOLOGÍA
 
Ya ha quedado dicho que el hombre es por naturaleza sociable. Sin embargo también hay que reconocer una tendencia a la intolerancia, según Eibl-Eibesfeldt.  (Pero, de dónde procede esa intolerancia es lo que hay que dilucidar, digo yo. ¿Cuál es su raíz?).
Hay una agresión intraespecífica ejercida sobre individuos de la misma especie, y otra interespecífica contra individuos de otra especie. Son cosas muy distintas.  Esta última no se va a ver aquí. Se ha conseguido criar en buena convivencia gatos y ratones. Dart intentó explicar la agresividad del hombre por el modo predador de sus antecesores australopitecos. Sin embargo, el modo de vida predador no es premisa de la evolución que condujo a la agresión. La agresión debe tener una misión específica que cumplir, aparte de otras manifestaciones secundarias. Howard demostró que muchas aves demarcan su territorio y lo defienden. –Lo que es lógico- Esto es necesario tanto para su alimentación como para su descendencia. Otra ventaja del comportamiento agresivo entre rivales machos se debe a  la selección del más preparado para  sus descendientes.
Diferentes especies animales  realizan “torneos”  y luchas entre ellos. ¿No pueden ser estas luchas como un juego que sirve de entrenamiento para la defensa, o la caza? Se habla también de procesos fisiológicos de acumulación de la excitación. ¿No forman estos procesos la lógica de la vida en base a la tensión y la distensión, la carga y la descarga, el descanso y la actividad? ¿No puede ser el juego como lucha esa descarga de tensión a la vez que entrenamiento? Por otra parte hay comportamientos que en una época de la evolución fueron necesarios, pero después pierden ese carácter quedando convertidos en rituales.
La agresión en el hombre.
Las opiniones están muy divididas respecto a la naturaleza de la agresión humana. Helmuth niega que la agresión sea un fenómeno universal. Entre los esquimales, indios zuni y bosquimanos no se dan agresiones colectivas, sin embargo si se dan de una forma particular. Entre los arapesh, según cuenta Margaret Mead, la agresión entre los niños está controlada y desviada por los mayores. Hay diferencias culturales en la agresión. Parece ser que en casi todos los pueblos primitivos, -a excepción de los trobiandenses, descritos por Malinovski existen actitudes  comportamientos y rituales agresivos que pueden ser considerados culturales. Lo que parecen mostrar estos datos es que en todas las culturas humanas conocidas se ejerce la frustración de algunas necesidades o impulsos naturales mediante normas, leyes o castigos. Basándose en el hecho de que la agresión se desencadena cuando se impide la satisfacción de una necesidad básica Dollard y colaboradores han comprobado esto mediante muchos experimentos. Lorenz al contrario, sostiene que es la educación demasiado tolerante la que produce personas agresivas. ¿No puede ser que se hable de cosas distintas? La educación siempre producirá alguna frustración, se dice, no puede satisfacer todas las necesidades. Podría objetarse también que sería el modo en que se canalizan estas necesidades, la forma de no producir frustraciones. Un modo en que el niño vaya entendiendo y aceptando las normas de la convivencia. La satisfacción de las necesidades elementales no debe estar reñida con la confidencialidad. Los caprichos y la falta de respeto a los demás no tienen nada que ver con esas satisfacciones. La educación debe ser una guía, que muestra referencias claras para la convivencia. La educación permisiva que no da referencias claras es la que produce frustraciones, porque tampoco ofrece la satisfacción de las necesidades básicas que son el hacerse a sí mismo en interrelación con los demás.
 
RAIZ BIOLOGICA DE LAS NORMAS ETICAS / LO CONTRARIO DE LA AGRESION
 
Raro es el biólogo que considera a la naturaleza indiferente a los valores. Las pulsiones vinculadoras han sido la causa de la tremenda diferenciación de nuestro comportamiento social. El desarrollo de la civilización está basado en la cooperación y el apoyo mutuo. Con la facultad de amar los vertebrados superiores se alzaron por encima de la agresión y llegaron a un nivel evolutivo superior. El biólogo puede considerar la libertad individual, un valor superior. La imploración y la facultad innata de compadecerse son adaptaciones de origen filogenético. En los animales se han visto diversas formas de manifestar la ternura. La alimentación mutua, el frotamiento del hocico, las lamidas, el espulgamiento, el cuidado corporal… producen efectos calmantes y vinculadores.
La fusión de un grupo de animales para formar una asociación no solo presupone la existencia de pautas comportamentales vinculadoras y conciliadoras sino también el impulso de emplear esos medios, y de un modo general la apetencia de sus componentes por buscar y conservar la proximidad de sus congéneres. La búsqueda de protección es uno de los principales motivos de la unión con los congéneres. Los vertebrados superiores buscan ante todo refugio en su madre. Posteriormente puede buscar protección en un animal de jerarquía superior. Entre los papiones, si no encuentran a nadie que les acoja, dos pequeños o adultos huyen juntos y se abrazan entre sí. Si es uno solo se abraza a sí mismo. El efecto tranquilizante de la madre se puede conseguir con simulacros. El semejante ofrece protección, esta es una de las raíces de la tendencia a buscar el  contacto corporal. Ante una motivación de temor los miembros del grupo se vinculan más. El apego del niño hacia la madre debió originarse así. Es de origen instintivo y se desmarca de la alimentación. El apego de la madre hacia al niño se genera por un instinto de cuidado maternal, desencadenado hormonalmente. Los pequeños emiten señales que provocan en la madre la actitud solícita. Entre los mamíferos estas señales son distintas: olfativas, acústicas, ópticas, gestuales. La vinculación de la madre al hijo está a veces tan marcada que las crías son reconocidas individualmente.
La pulsión sexual produce una fuerte motivación para la búsqueda de contacto. Cosa sorprendente, este tipo de vinculación es más excepcional de lo que cabría esperar. Una vinculación duradera por este motivo solo es cierta en el hombre y en algunos simios. Es de formación secundaria y apareció para fortalecer la consolidación del vínculo. Entre las raíces de la sociabilidad están el instinto de huida, -para unirse a un congénere pues junto a él se halla la seguridad-, y el cuidado de la prole, -porque liga  a padres con hijos y consolida el vínculo entre adultos-. Solo los animales que cuidan de su prole forman agrupaciones exclusivas. Solo ellos pueden formar vínculos superadores de la agresión. Y todos lo hacen mediante comportamientos originados en la esfera del cuidado de la prole. La “solidaridad de combate” se desarrolla en relación de la defensa de los hijos y de la familia. El instinto sexual raramente es utilizado para vincular. Aunque sea uno de los impulsos más antiguos sorprende que no sea el que provoca la formación de relaciones individuales duraderas. En el ser humano el amor no radica en la sexualidad pero se sirve de ella secundariamente para ser fortalecido.
 
 
¿QUÉ ES LO QUE LIGA A LAS PERSONAS?
 
El beso en los labios y con la lengua son actividades alimentarias derivadas. La alimentación  boca a boca se usa en muchas culturas.  La estrecha relación entre el beso y la alimentación se ve claramente en la usanza húngara.  Se dan movimientos de entrega –beso lingual- y de toma –succión-
El beso está muy difundido en sus diversas formas. Regalos comestibles-función vinculadora. El comer en compañía. El beso y el regalo son las formas más ritualizadas de la alimentación. Todo el complejo de actividades de cuidado corporal sirve en el hombre de forma no ritualizada  para conservar las relaciones amistosas. Este comportamiento también sirve de preludio amoroso. El abrazo: gesto de consolación y de tranquilización. Actitud protectora ritualizada de la madre.
Evolución filogenética que transformó el pecho femenino en ritual. Bowlby: tomar los pezones en la boca y mamar son dos funciones distintas, una de alimentación y otra de vinculación. Muchas pautas de comportamiento que consideramos típicamente sexuales  como besar y acariciar son por su origen actividades de cuidado de la prole. Los cuidados también hallan expresión verbal. La conversación es una forma de vinculación, de saber que están contigo -  de estar con el otro.
 
El vínculo sexual              
                   Freud hacía proceder de las relaciones sexuales todas las relaciones sociales del hombre. De lo dicho en este libro podría deducirse que esta afirmación no es acertada. Es cierto que en los humanos el comportamiento sexual desempeña un papel extraordinario como vínculo, pero no exclusivo y menos aún del que deriven todas las formas de relación social.
 
SOLIDARIDAD EN EL COMBATE
 
                   El peligro siempre ha reforzado la unión entre los grupos. La defensa o la agresión en común crean un vínculo extraordinario. Los grupos se unifican con los juegos de combate ritualizados –futbol y semejantes-. Los símbolos que mantienen la cohesión suelen ser de naturaleza agresiva –animales heráldicos: león, gallo, oso, lobo, águila…, así como monumentos a la victoria, o a la liberación de naciones jóvenes, a menudo asociados a defensa de los hijos, madre, padre u otros semejantes. El simbolismo agresivo también tiene un papel importante en el comportamiento humano de salutación. Junto al saludo de amenaza, demostración de fuerza. Para vincular a un grupo por la agresión suelen utilizarse chivos expiatorios. La cohesión del grupo mediante la agresión es peligrosa a causa de los fuertes compromisos emocionales. El ideal es semejante al hijo. Es peligroso que nos aliemos con otros para agredir a nuestros semejantes.
 
LA VINCULACIÓN POR EL MIEDO
 
                         El miedo vincula de dos modos: al provocar la huida del uno hacia el otro y al desencadenar la agresión colectiva. Es la más antigua entre los vertebrados. El temor ha sido siempre una gran fuerza cohesiva utilizada y fomentada por políticos y religiosos –temor al enemigo, al caos.- Porque el orden nos da orientación y seguridad. Significa orientación en el tiempo y en el espacio. Y también proporciona seguridad al poder predecir lo que los demás harán y lo que debemos hacer. La necesidad motivada por el miedo de un conocimiento seguro conduce a formas extremas de sometimiento. En la religión desempeña un importante papel. Es una estrategia de la tiranía. Igual que el perro castigado se echa gimiendo a los pies del amo y le lame la mano que empuña el látigo, así los hombres  se someten al cruel dominador y le obedecen.
 
MAS DETALLES SOBRE LOS RITOS VINCULADORES -- EL SALUDO
 
                         Una clave para comprender las variadísimas formas del saludo es su función vinculadora. Otra clave reside en el conocimiento del proceso de la ritualización filogenética y el reconocimiento de que la mayoría de los ritos vinculadores proceden del ámbito de los cuidados de la prole. En todas partes la misión del saludo es crear un vínculo. Otra función es la conciliación.
 
EL DESARROLLO DEL VINCULO PERSONAL Y DE LA CONFIANZA PRIMORDIAL
 
                         Basado en los trabajos de Spitz. - Está por probar hasta qué punto son irreversibles los daños por la carencia afectiva temprana. Pero sí está comprobado que la ausencia de posibilidades de vinculación individualizada con otra persona en la más tierna infancia causa en el comportamiento social daños resistentes a la terapia. Esto concuerda con los resultados obtenidos por Harlow con los macacos. Si se crían hembras aisladas con muñecos como simulacros maternales, esas hembras son después malas madres. Maltratan a los pequeños  y se les dejan quitar sin oponer resistencia. El comportamiento social posterior es trastornado por la experiencia de la temprana edad.  Bowlby ha observado las consecuencias de la separación entre madre e hijo en niños de 15 a 30 meses ingresados en orfanatos. La pérdida de la madre conduce a fenómenos semejantes a los registrados por Spitz. El niño separado empieza por protestar. Grita, se tira por el suelo, se revuelca en la cuna, y rechaza a las personas desconocidas que se le acercan amistosamente. La fase de protesta puede durar una semana, a la que le sigue una fase de desesperación. Las protestas activas se resuelven en monótono llanto. El niño se muestra retraído e inactivo, y no  se dirige a las personas que le rodean. Da la impresión de hallarse en una situación profundamente triste. Esta etapa relativamente tranquila, suele interpretarse erróneamente como que el niño  se ha calmado al haber cedido la desesperación. A esta fase sigue finalmente la del desprendimiento. El niño ya no rechaza a los cuidadores. Se vuelve a la madre y ya no la saluda como antes. Es frecuente que no le haga ningún caso. Si el niño permanece durante mucho tiempo en el orfanato sufriendo frecuentes cambios en sus cuidadores acaba conduciéndose como  si para él no tuvieran ninguna importancia los cuidadores  ni ningún otro contacto humano. La repetida pérdida de la figura materna hace que el niño  no se vincule emocionalmente a ningún ser humano. Se vuelve egoísta y se interesa principalmente por las cosas materiales. Su sociabilidad es superficial. El niño no parece desear nada de nadie.
                         Se troquela así una actitud abierta que permite el establecimiento de contactos personales pero éstos no son profundos y se deshacen tan fácilmente  como se establecen. Para que del afecto nazca la confianza son necesarias ciertas experiencias sociales que el niño tiene con su madre. Si el niño no puede tener la relación personal prevista en el programa de desarrollo con su madre, se produce el síndrome del abandono con sus correspondientes trastornos en el desarrollo. Normalmente el niño aprende en el trato con la madre que siempre hay alguien ahí, que está solícitamente cuidado, y que sus necesidades sociales están tan cubiertas como las materiales. Aprende como  actitud fundamental el enfoque positivo de que uno puede fiarse de sus semejantes, confianza primordial y original. Esta confianza original es  el pilar básico de una personalidad sana. Esperamos de nuestros semejantes fundamentalmente, lo bueno. Esa confianza original es la premisa de todo enfoque positivo de la sociedad. De toda capacidad de identificación con una colectividad, de todo compromiso social. La capacidad de amar a nuestros semejantes presupone la capacidad de contraer amistad. –Los niños que crecen sin amor estarán de adultos llenos de odio –Spitz-. La actitud básica de estos desdichados no es una confianza original sino una desconfianza original.
 
 
 
DE LA AGRUPACION INDIVIDUALIZADA A LA COLECTIVIDAD ANÓNIMA.
La relación madre hijo es el núcleo de cristalización de la sociedad humana. Durante su crecimiento el niño va ampliando y anudando relaciones con hermanos, parientes y amigos. El grado de confianza está determinado por el grado de conocimiento. Los desconocidos causan miedo al niño que vive en un núcleo individualizado. Si el pueblo es pequeño y aislado no se sale de ahí en lo esencial. Se conocen todos y los desconocidos son rechazados.
 

sábado, 19 de septiembre de 2015

- - - -Movimiento Orgánico- - - - - - - -Cuerpo en Armonía- - - -: Sentir el movimiento - Contenidos módulo 1 - 1ª pa...

- - - -Movimiento Orgánico- - - - - - - -Cuerpo en Armonía- - - -: Sentir el movimiento - Contenidos módulo 1 - 1ª pa...: Alfa Institut – movimiento, expresión, danza, teatro Formación en   Movimiento Orgánico & Técnicas Corporales Aplicadas Mód...

Alfa Institut – movimiento, expresión, danza, teatro


Formación en  Movimiento Orgánico & Técnicas Corporales Aplicadas
Módulo 1 - Madrid - Octubre 2015

Objetivos

Queremos dar un conocimiento profundo del cuerpo en movimiento mediante la vivencia y la experimentación personal.
Un conocimiento que parte de la sensación y de la percepción de todo cuando acontece en el cuerpo en su relación con el movimiento.

En este primer módulo, el objetivo general y principal es:

jueves, 27 de agosto de 2015

Interrelación

Joaquín Benito Vallejo

Como diría Maturana todo se construye en la interrelación con el entorno. In-te-rre-la-ción. Nos hacemos en relación con los demás. Los genes se hacen en la interrelación del ser vivo con su ambiente. No es primero una cosa y después la otra. Los genes no son entidades rígidas inmutables, se transforman, activan o inhiben en la interrelación con el entorno.


El 1º organismo vivo que nace, lo hace ya en un medioambiente determinado. Si hay que dar prioridad a las cosas, el medio ecológico –aunque sea escaso y pobre- está antes que el ser  vivo. La tierra está antes que el ser vivo. Aunque la tierra después es modificada por los seres vivos, como dice Lovelock, -precisamente por la interrelación-, somos causa y efecto unos de otros. Una característica principal, si no esencial, del ser vivo es que su vida consiste en adaptarse a las características del entorno. Y es en esa adaptación donde se hace a sí mismo.


El primer ser vivo -se dice- nació en el agua. Desde ese ambiente acuático ha ido poblando otros ambientes, la tierra y el aire. Poblar o “conquistar”,  significa no someter el ambiente a sus deseos sino al contrario, adaptarse a él. ¿Cómo se adapta? Generando recursos para vivir en él según sus condicionantes.


La ley de la gravedad, por ejemplo, -esa fuerza que desde el centro de la tierra tira de nosotros hacia abajo, obligándonos a estar pegados a ella es una circunstancia a la que el ser vivo ha de adaptarse. Él no cambia la ley de la gravedad,  no modifica esa fuerza que tira de él y lo arrastra en esa dirección. No la modifica. Desarrolla recursos para adaptase a ella, para poder vivir con ella, moverse con ella… y esos recursos se han ido desarrollando durante millones de millones de años hasta llegar a nosotros y conseguir que el ser humano camine a dos patas.


Otros recursos han sido vivir en el aire –relativamente- volar, y para otras especies, vivir dentro del agua.


La bacteria, por ejemplo, es la especie qué más recursos ha generado para adaptarse  a todo tipo de ambientes. Es capaz de vivir a 200 grados bajo cero o a 200 sobre cero en la boca de los volcanes. O para vivir en una completa oscuridad. Tiene la capacidad de transformarse en segundos en otro ser distinto.


Todos las capacidades victoriosas desarrolladas han generado a su vez la capacidad de perpetuarse –heredarse a través de un sistema que llamamos genético, genes donde están inscritas ya las características con las que nacerán los próximos seres vivos-. Hasta el gen se genera en el ambiente podríamos decir. Así se ha ido desarrollando un árbol genealógico, en el que en su tronco estamos marcados todos los seres vivos.


Vuelvo atrás con Maturana.  Nuestra vida, lo que es cada ser humano se genera y desarrolla en la interrelación con el entorno.  Cuando se dice, por ejemplo, que la depresión es causa de una falta de litio en el cerebro, nos olvidamos de la interrelación. ¿La falta de litio es la causa o por el contrario, es el efecto? Los neurotransmisores se activan mediante la actividad corporal en y con el entorno. Si la actividad dejara de darse los neurotransmisores se esfumarían.


El ser se desarrolla con el entorno. ¿Qué es lo más importante de nuestro entorno? Las personas que nos rodean. Lo que nos dan, lo que nos  provocan, lo que nos estimulan…, lo que nos quitan. ¿Qué es lo que nos hace? La interrelación. Lo que hacemos en común con los demás. Si la interrelación nos falla, nuestro Yo también sufre fallos. Puede sentirse y estar quebrado, puede mostrar heridas. La depresión puede significar, la pérdida de contacto con el entorno, y por ello, el deseo de no vivir. La pérdida de relaciones, y con ello, la pérdida de sí mismo. Está pérdida causa estragos en el propio cuerpo, y en el cerebro. Le consume la energía. Le agota. Le quiebra la neurotransmisión.


Si el Yo es fuerte, y tiene recursos, o si le ofrecen ayuda, la pérdida puede superarse. Y se puede volver a construir una interrelación satisfactoria. Es la resiliencia, la capacidad para recuperarse.


Y volviendo de nuevo a Maturana, lo más importante de la interrelación es el afecto, el amor. En el amor se fragua el Yo. Y cuando el amor falla, se derrumba el yo. Aparece la depresión. No nos deprimimos por falta de litio, nos deprimimos por la pérdida del amor. La pérdida de la ilusión de vivir.

 

 


 


 

martes, 11 de agosto de 2015

Tacto y contacto en Eutonía


 
Tacto y contacto Corporal - Aportaciones de la Eutonía –Gerda Alexander-

 
Por medio del tacto con el ambiente experimentamos la delimitación de nuestro cuerpo, vivimos nuestra forma corporal exterior, lo que nos permite la identificación con nosotros mismos. El tacto nos proporciona informaciones esenciales sobre el mundo que nos rodea: formas, consistencia, temperatura… y sobre la comunicación no verbal como son sensaciones de ternura, dolor, indiferencia, agresión…

Destaca la importancia de la piel en nuestras relaciones con el ambiente –la tierra, el espacio que nos circunda, las plantas, los animales, los objetos y otras personas y para las funciones de regulación de los procesos bioeléctricos que se relacionan íntimamente con las funciones motrices, sensitivas y neurovegetativas.

 
Con el contacto, nos dice Gerda Alexander, traspasamos conscientemente los límites visibles de nuestro cuerpo. Incluimos en nuestra conciencia el campo magnético perceptible y medible que existe en el espacio que nos rodea. De este modo podemos tener un contacto real con los seres humanos, los animales, las plantas, los objetos…Podemos alcanzar una relación más viva con los seres  y las cosas.

Se trata de  incluir dentro de  la consciencia propia,  el entorno  que nos rodea, desde donde   se establece también el contacto con otras personas, animales, objetos, y acciones, – ensanchándose el campo de la vivencia y de la consciencia y dándose una relación más viva de los seres. 

La toma de contacto de los pies con el suelo al estar de pie, caminar, o al estar trabajando, así como de las manos con el instrumento o material con el que se trabaja, conduce a una armonización de las tensiones emocionales. El cuerpo se hace más permeable  y abierto para dar y recibir.

Tiene una influencia más fuerte que el tacto sobre los cambios del tono, la circulación sanguínea, o el metabolismo. Sobre el equilibrio entre el simpático y el parasimpático. Esto posibilita el cambio de un estado predominantemente simpático-tónico,  a otro vago-tónico,  la estimulación o la inhibición de las funciones vegetativas y el restablecimiento del equilibrio homeostático.

Se puede ejercer una regulación global o sobre una zona concreta, un segmento o un órgano.

El contacto se está empleando siempre más o menos consciente o no. El buen artesano  o el buen músico están en contacto –fusionados- con su instrumento o la materia que trabajan.  Ajuriaguerra llama  a este ensanche de conciencia, “la función delegada” que se desarrolla y fortalece mediante la práctica.

En el contacto consciente del espacio se incluye también a la otra persona o al grupo y mucho más, el espacio donde los pies se apoyan, el suelo en todas sus direcciones. Significa estar enraizado, como una toma de tierra  similar a los electrodomésticos, a través de la cual se descarga la tensión, y todo ello influye en el sistema neurovegetativo, en la calidad del movimiento, la capacidad de fuerza con el mínimo de energía.

El contacto consciente con una persona a quien se respeta  y en relación con la cual  uno mismo no se confunde es otra etapa que solo se puede alcanzar mediante el desarrollo de esta actitud. (Se trata de trabajar el estar en contacto consigo mismo a la vez que con otra persona, sin confundirse, sin fusionarse, manteniendo la individualidad, y sin embargo, propiciar un equilibrio de identidades, de fuerzas.)

Más difícil es establecer  un equilibrio con dos personas a la vez –  se trata de mantener el equilibrio propio  a la vez que abrirse  simultánea mente. Ser tres y no dos más uno, ser capaz de una apertura  simultánea en dos direcciones es signo de una personalidad en vías de alcanzar una cierta madurez. (Una vez practicado en parejas y en tríos puede practicarse hasta en un grupo.) Ello abre el camino a una expansión dinámica de cada individuo componente del grupo, a un auténtico estar juntos. Esto no debe confundirse con estar al lado de otro.

El contacto consciente con otra persona permite también aplicaciones terapéuticas. La capacidad de observar y dominar los distintos grados tónicos y el equilibrio neurovegetativo en el propio cuerpo, permite equilibrar las tensiones en otro organismo.

 Denise Digelmann:  -  Tomar contacto con un objeto es ir hacia él abiertamente,  comunicarse, estar en equilibrio con el exterior. Como raíces que penetran en el suelo conservando su permeabilidad. Aquí están presentes siempre  dos direcciones sin que predomine una de ellas. Dos vectores que simultáneamente dan y reciben –emisor – receptor  /  Idea de reciprocidadpensar haciaproyectarse – prolongarse  - 

Puede haber dificultades para dar o para recibir, o para ambas. O no se puede estar a la vez en ambas direcciones.

Es fácil observar entre un trabajo realizado con indiferencia y otro con el que se disfruta o se está involucrado. Solo existe placer si hay contacto. ¿Por qué unas personas lo hacen espontáneamente y otras no? –La razón puede buscarse en la relación madre – hijo y en su calidad de contacto. La perturbación del contacto puede ser una carencia en ir hacia el niño o un exceso, o por parte del niño,  no aceptación del contacto o un acaparamiento.  El equilibrio solo se encuentra entre la posesión y el respeto.

El contacto se utiliza al principio, a partir de los puntos de tangencia.  Es imposible establecer conscientemente un contacto con el suelo o los objetos sin que el punto de tangencia sea consciente. Por los “inventarios” el sujeto aprende a tomar contacto con los objetos que toca, a establecer un contacto entre las diferentes partes del cuerpo. Esto tiene gran importancia en el desarrollo de la unidad del cuerpo.

El contacto con los diferentes objetos determina un relajamiento como supresión de las tensiones excesivas.  Esto hace que el contacto de los pies con el suelo y del resto del cuerpo con el espacio circundante se convierta en la mejor adaptación del cuerpo al movimiento.

El contacto es también el aspecto básico para las movilizaciones realizadas a otras personas: 1- ampliación de la conciencia del cuerpo; 2- desarrollo cuantitativo y cualitativo del contacto entre los diversos segmentos o con otro ser humano; la liberación del cuerpo mediante la toma de conciencia de las zonas crispadas y a veces del origen de estas tensiones.


Berta Vishnivetz – El contacto consigo mismo no solo es básico, sino también imprescindible en la vida de toda persona. Estar en contacto consigo mismo es una experiencia no solo fundamental, sino necesaria para poder establecer  un contacto real y equilibrado con “el otro”

Antony de Mello: Solo en la proporción en que estoy sintonizado con mis propios sentimientos es que soy capaz de ser consciente de los sentimientos de los otros. Solamente en la proporción en que estoy consciente de mis reacciones en   relación con los otros, es que soy capaz de salir de mi mismo y de amarlos sin causarles daño alguno.
El contacto es comunicación. El contacto es la primera experiencia del ser humano. La influencia de este primer contacto determina la personalidad posterior de la persona y sus relaciones con los demás. (ver: Bowlby, Winnicott, Spitz, Wallon, etc.)  
Durante los primeros meses esta comunicación es simbiótica. El Contacto consciente incentiva la conexión con dos seres diferenciados e independientes, donde existe interdependencia para  accionar sin sometimiento alguno, es decir, no simbiótica.
La acción fluye del intercambio mutuo. Ambos prestan una permanente atención tanto de las informaciones que llegan del otro, como de las señales que uno mismo emite. Del trabajo entre ambos se consigue el equilibrio de fuerzas, no la supremacía de uno sobre otro. (Conmueve ver a dos personas que han llegado a este contacto profundo moverse en armonía.)   
La experiencia de contacto con los objetos transforma la relación con estos y los seres que nos rodean. La relación se torna diferente al poder adecuar la calidad del contacto y la modulación del tono. Desarrolla el respeto por los propios límites, a la vez que, aprende a ir más allá de ellos. Amplía el campo perceptivo hacia el otro, lo comprende y lo aprehende sin perder su integridad individual.
Contacto neutral: La persona está abierta, receptiva a lo que sucede dentro y fuera de sí misma. Se mantiene abierta, transparente, “objetiva”. No influye en el otro con su subjetividad. El respeto al otro está antes que cualquier otra cosa, no “estresan” o cargan al otro con su buena voluntad. Es necesario dejar espacio y tiempo al otro para su búsqueda personal, para que encuentre su propio estilo. Esto ha de ser así en toda relación, enseñanza, educación, terapia.
L. Beck. No es el deseo de ayudar –enseñar- o de curar a otro lo que lo lleva a su equilibrio, sino el tener en cuenta sus necesidades, su ritmo, su personalidad entera. Es la capacidad de acompañar al otro.
Mediante el contacto consciente aprendemos a adaptar el tono según las necesidades y circunstancias en que la acción se tiene que desarrollar.
 
1-    La eutonía – Alexander G. – Ed. Paidos Técnicas y lenguajes corporales- Barcelona 19832-   
2-   La eutonía de Gerda Alexander – Digelmann D. – Paidos – Buenos Aires 1981
3-    Eutonie st practiques corporelles por tous – Meunier-Fromentí J. – Le Courier du Libre – Paris 1989
4-    Eutonía Educación del cuerpo hacia el ser – Vishnivetz B. – Paidós – Técnicas y lenguajes corporales – Buenos  Aires 1994

domingo, 9 de agosto de 2015

Haptonomía – Ciencia de la afectividad


Haptonomía – Ciencia de la afectividad

-       Aportaciones al Tacto y contacto corporal

“Cuanto más despliega el ser humano su afectividad,  más modifica ésta su estar en el mundo.  Más despliega lo que es auténticamente su esencia, más supera sus límites. Más vive él abierto al mundo, más seguro está, más capaz es de aportar su solidaridad.”

 
“Las facultades afectivas son facultades de contacto y de encuentro reafirmativo. Son esenciales para la individuación, el desarrollo en la independencia y la autonomía, así como para el establecimiento de la autenticidad personal, del sentimiento de identidad. Son propias del afecto afirmativo, que preserva la libertad en el contacto afectivo próximo. Que da abrigo y seguridad, respetando al otro, sin invadirle, ni pedirle.

En este contacto, quien toca al otro, no toca su cuerpo, sino su persona.

Esto permite a la persona tocada sentir un bienestar de corporalidad psíquica a partir de la experiencia de la cualidad sensible. Experimentando esta vivencia de bienestar que inunda su cuerpo entero la persona se siente como una totalidad y puede vivir un sentimiento de completud.  Sintiéndose bien, se siente lo bueno, lo agradable,  se toma conciencia de ser él mismo bueno, y de representar en la reciprocidad del intercambio un bien para el otro. Esto constituye una reafirmación afectiva esencial para su crecimiento. La ternura humana es una expresión humana, de corazón a corazón, plena de amor, pero también firme y clara, ofrecida con transparencia, prudencia y respeto.

(Principio de PRESENCIA, TRANSPARENCIA, PRUDENCIA --PTP-- el código de la ética haptonómica del contacto.)

La confirmación afectiva no puede concebirse sin la confrontación del otro  con sus comportamientos y conductas inadecuadas, por lo que la ternura no es ni sistemáticamente dulce ni blanda, sino, a veces muy  confrontante.

En tanto que tal, forma una componente fundamental y sólida de las facultades de persensus y de transsensus, capacidades de reafirmación afectiva por excelencia.

 

El contacto provoca en la persona reacciones que no atañen a la razón. Se producen cambios en el tono fisiológico –músculos, ligamentos, articulaciones, tejidos, tensión arterial y también en el tono psíquico –vitalidad, expansión psíquica-. Fenómenos que son visibles, mensurables, causan alteraciones nerviosas con variaciones en las hormonas y los neurotransmisores, tienen explicación neuro-anatomo-fisiológica.

Cada persona se manifiesta mediante el tono de representación, que es la expresión de la forma de ser el individuo frente al mundo. Este tono refleja tanto su personalidad como sus reacciones frente a diferentes circunstancias: alegría, seguridad, miedo, inseguridad, angustia, tensión...

El contacto afectivo confirmante provoca modificaciones en el tono de representación: mayor elasticidad, disminución de la vulnerabilidad, mayor tolerancia al dolor…, lo que se traduce en una mayor seguridad de base del individuo

El tacto físico es el que distingue las cualidades de los objetos. El tacto afectuoso es el que siente al ser humano. En haptonomía, tocar y ser tocado, tiene el sentido de estar contigo, de acompañar.

Hapsis significa en griego el sentido del tacto y del sentimiento. Entrar en contacto, establecer una relación, para dar más integridad, curar, para reafirmarlo en su existencia. 

 
1)    L¨Haptonomie –.PUF - Ed. Que sais –je? L¨être humain et son affectivité- – Décant-Paoli. D - Paris 2002
2)    El acompañamiento afectivo haptonómico desde la concepción hasta la muerte. – Haptonomía  ciencia de la afectividad – Fundación de la Haptonomía –C.I.R.D.H.- Zaragoza 2003
3)    Haptonomie. Sciencie de l´Affectivité – Vedman F. – PUF París 1998