martes, 19 de mayo de 2015

El contacto humano

El contacto humano
A. Montagu y F. Matson

– Paidós Studio - Barcelona 1983
(Un extracto sintético del libro realizado por Joaquín Benito Vallejo)
 


TOCAR

En occidente comenzamos lentamente a descubrir nuestros sentidos desatendidos. Es una conciencia creciente que representa una reacción más que justa contra la penosa privación de experiencia sensorial que hemos sufrido largo tiempo. La impersonalidad ha producido una nueva raza de intocables. El hombre llega a otros planetas, habla con las máquinas y los juguetes pero es incapaz de hablar con el vecino, ni con su propio hijo. Rara vez se permite el paso de una comunicación profundamente sentida.  Se ha privilegiado a los sentidos externos –vista y oído- mientras que los sentidos próximos –tacto, gusto, olfato, vestibular, propioceptivo- han sido tabúes o ignorados. Se ha privilegiado la comunicación lejana en contra de la comunicación próxima y de contacto humano.

El más humanizante y crucial en muchos aspectos es el sentido del tacto.   El sentido más grande ya que ocupa todo nuestro cuerpo. El sentido principal en los procesos de dormir y de caminar. Nos da conocimiento de la profundidad, el espesor, la forma. Sentimos, amamos, odiamos; somos sensibles y tocados a través de los corpúsculos táctiles de nuestra piel (Lionel Tayler)

LA  PIEL

La piel es el sistema nervioso externo. Tanto el sistema nervioso central como la piel surgen de la más externa de las 3 capas celulares del embrión: el ectodermo. También los otros sentidos nacen de él. –El SNC es la parte de la piel vuelta hacia adentro – la piel es la parte del SNC vuelta hacia afuera- Pensar en la piel de este modo mejoraría nuestro entendimiento de ella.  Es el órgano sensorial más grande y antiguo, ella es el medio fundamental a través del cual el organismo está en contacto con el entorno.

La piel ocupa 18000  c. cuadrados – pesa 3 kilos y medio – 17 % del peso total del cuerpo – un cuarto de piel contiene más de 3 millones de células, 3,35metros de nervios, 100 glándulas sudoríparas, 50 terminaciones nerviosas, 90 centímetros  de vasos sanguíneos / 50 receptores por cada 100 c.2 / total 900.000 receptores / los puntos táctiles varían de 7 135 por c2 / el nº de fibras sensoriales que entran en la espina dorsal supera el medio millón. Un gigantesco sistema de comunicaciones que mediante el tacto lleva la información del mundo externo al cerebro y  la mente.

Es el más antiguo de los órganos sensoriales, a través de ella el niño recibe las primeras comunicaciones. –No solo el niño sino cualquier persona con discapacidades sensoriales- En la matriz, el feto es el recipiente de las comunicaciones táctiles. La estimulación masiva de la piel durante las 14 horas que dura el parto desempeña un papel importante para la existencia posnatal, similar al lameteo de los animales. – Se sabe que si la madre mamífera no lame a su cría al nacer, es posible que muera por fallos en el funcionamiento gastrointestinal  genitourinario. La estimulación cutánea producida por las contracciones uterinas durante el parteo suple al lameteo de los animales.

Con  el amamantamiento desde el primer momento del nacimiento, con sus cuerpos desnudos en contacto, madre e hijo se nutren mutuamente de una comunicación recíproca. A través del tacto y el contacto corporal el niño recibe beneficios inimaginables como la estabilización de la temperatura corporal, la gamma globulina que lo inmuniza contra las infecciones virales y bacteriales, la activación gastrointestinal y genitourinaria y lo más importante, el comienzo de la comunicación con la madre y la socialización. La madre por su parte también recibe del niño cambios sensoriales en el sistema neurohumoral. La glándula pituitaria responde segregando hormonas importantes prolactina y oxitocina. La 1ª produce un efecto maternalizador  general, estimula el flujo de leche, sostiene la lactancia e inhibe la ovulación. La 2ª favorece la liberación de leche, contracciones masivas del útero y constricción de los vasos sanguíneos reduciendo La hemorragia del posparto y retornando al útero a su tamaño normal.

La necesidad del niño de tocar todo lo que hay a su alcance empieza pronto. Hasta que un objeto no es tocado no es real. También le confiere las primeras señales de su primaria identidad. La proximidad táctil facilita la proximidad psicológica e interpersonal.

AMAR

El amor es la forma suprema de comunicación humana.

Las Necesidades básicas del organismo vivo son supervivencia física, oxígeno, comida, líquido, sueño, descanso, actividad, excreción, evitar el dolor y estímulos nocivos.  Pero la supervivencia física no es lo que hace a los seres humanos, ello es solo una condición. La realización de la humanidad se basa en impulsos  que constituyen la necesidad de amor, ser amado y dar amor. En la jerarquía de las necesidades el amor es el supremo agente de desarrollo de la humanidad de la persona. El amor está en el centro –como el sol alrededor del cual giran las otras necesidades como los planetas en sus orbitas-. El amor es la más básica de todas las necesidades porque es el alimento del que tanto la salud física como mental extraen sus fuerzas.

Biología del amor

Efectos físicos del amor en el crecimiento y desarrollo:  En el siglo XIX más de la mitad de los niños morían de marasmo cuyo significado es consunción. También conocida como atrofia o debilidad infantil, nadie sabía ni se preguntó de dónde procedía esa enfermedad.  En el siglo XX el índice de mortalidad en todas las instituciones de expósitos de los Estados Unidos era de casi el100 %. El doctor Chapin en 1915 hizo un informe corroborado enteramente, acerca de las instituciones para niños en 10 ciudades americanas donde se constataba que todos los niños menores de los 2 años morían. En 1920 varios hospitales establecieron la regla de que los niños cada día debían ser “cogidos y llevados maternalmente” varias veces al día. Los índices de mortalidad cayeron al 10% en 1938. En resumen, se descubrió que los niños necesitan mucho más que la satisfacción de sus necesidades físicas básicas para hacer progresos y sobrevivir. Eso se descubrió más tarde y se denominó ternura y cuidado amoroso.

En 1945 el Dr René Spitz demostró  de qué modo influye el afecto en el cuidado de los niños en sus dos primeros años de vida. Los niños carentes de afecto de una institución fracasaban en todos los parámetros de desarrollo en comparación con otros niños también institucionalizados que recibían amor.  La ausencia o presencia de afectividad se manifestó de muchas formas, pero de modo más completo en el cociente de desarrollo que representa una medida del desarrollo total de seis sectores de la personalidad: dominio de percepción de las funciones corporales; relaciones sociales; memoria e imitación; destreza de manipulación; inteligencia.  Hacia finales del segundo año, los niños desposeídos de afecto cayeron a un nivel de los 10 meses. Los índices de mortalidad eran impresionantes en las dos instituciones. Durante 5 años de observación abarcando un total de 239 niños, en la institución “afectiva” no murió ningún niño mientras que en la otra murió el 37 % antes de los 2 años. La muerte, como destacó Spitz, era la consecuencia extrema de una declinación física y psicológica general que afecta a niños completamente desprovistos de intercambio emocional.

El trabajo de Bowlby  y el de Robertson sobre los resultados del desorden psicológico provocados por la privación maternal en niños hospitalizados y separados de sus madres,–hospitalismo-, así como las investigaciones de Harlow sobre los devastadores efectos de conducta por la privación maternal en los monos Rhesus, además de otras muchas investigaciones en humanos y en una gran variedad de animales, testimonian la importancia crítica del amor para el crecimiento y el desarrollo saludable del individuo. Los individuos despojados de él sufren una incapacidad para comunicarse  a casi todos los niveles: social, sexual y no verbal. Existen muchos casos de niños con crecimiento físico atrofiado, con frecuencia asociado a retraso mental, debido a una experiencia de falta de amor en la primera infancia.  Anteriormente eran atribuidos estos casos a alguna deficiencia física o genética. Un caso significativo era la condición diagnosticada como hipopituitarismo idiopático, referente a crecimiento impedido acompañado de retraso mental debido a la secreción insuficiente de la hormona de crecimiento por la hipófisis. Lejos de ser idiopáticas, ahora se sabe que estas condiciones es el resultado de un entorno carente de amor.
Los niños requieren el estímulo del afecto mediante los sentidos del tacto sobre todo, vista y oído, para que el cerebro transmita las comunicaciones necesarias a la hipófisis. Cuando se mejora el entorno emocional de los niños el cambio es espectacular.  Sin embargo, en los desposeídos el cerebro envía señales de tensión a la hipófisis segregando ésta, adrenocorticotrofina. Esta a su vez estimula la suprarrenal segregando cortisona que acelera el flujo de sangre. Pero un efecto de la cortisona   en el desarrollo óseo es inhibir la proliferación de fibroblastos implicados en la formación del hueso. Los individuos desposeídos son menos resistentes a la tensión y a la enfermedad y tienen índices de enfermedad y mortalidad más elevados. La soledad de los adultos mayores es esencialmente equivalente a la privación de amor en los niños teniendo sus propios efectos dañinos.

Efectos en la conducta.- Está más que demostrado que la ausencia de amor en la primera infancia puede tener desastrosos efectos en la conducta, sobre todo en la capacidad de amar y relacionarse con los demás. El único modo en que uno aprende a amar es siendo amado, el único modo en que se aprende a relacionarse es que se haya tenido una relación durante la primera infancia. La comunicación con la madre es esencial para el subsiguiente desarrollo saludable del niño. Entendiendo por saludable la capacidad de amar, de trabajar, de jugar, y de usar la mente de forma crítica. 

¿Qué es entonces el amor? La capacidad de conferir beneficios de supervivencia a otros, por medio de actos demostrativos de manera creativamente engrandecedora. No solo permitir al otro vivir por medio de esos actos,  sino procurarle vivir más plenamente realizado de lo que de otro modo viviría. Las necesidades básicas constituyen un valioso sistema de construcción interna del individuo.
El organismo lucha desde el comienzo por el crecimiento y el desarrollo como un ser de conducta saludable. Semejante desarrollo se hace máximo cuando el organismo es amado. En todos los estadios de desarrollo el individuo demuestra placer cuando sus necesidades básicas son satisfechas, mientras que muestra perturbaciones físicas y mentales cuando no lo son. El organismo se orienta hacia el cumplimiento de todas sus potencialidades.
Tanto el concepto de valor como el de deber tienen su base en la misma estructura del organismo. Las necesidades básicas son fenómenos objetivos que deben ser satisfechos si el organismo ha de sobrevivir y desarrollarse. Lo que debe ser es lo que las necesidades básicas indican. El núcleo de todo plan de estudios debiera ser la enseñanza del amor. El mejor modo es mostrando cómo todas las células vivientes surgen de otras y por cooperación se desarrollan en organismos que cooperan, que estos se desarrollan (evolucionan) en el curso del tiempo adaptándose a los desafíos del entorno mediante respuestas eficaces; que toda especie crece, se desarrolla y sobrevive de forma cooperativa.
De forma especial, el modelo básico y evidente de las relaciones entre los humanos es la relación amorosa de la madre hacia su hijo.

Las formas de amor.- Hay que distinguir entre amor y sexo. El sexo no es ni un instinto ni una necesidad básica. Es un impulso muy fuerte pero cuya satisfacción no es indispensable para que el organismo sobreviva. La iglesia por medio de la represión ha hecho del sexo una obsesión. El amor no está basado en el propio interés sino en el interés del otro. Para los miembros de la familia, amor es a menudo, la forma de controlar a los hijos. El amor se condiciona a la buena conducta, pero el amor auténtico es lo único incondicional. El amor condicional –Fromm- ha dado lugar a la comercialización del amor, que es plenamente explotado por la publicidad. Los niños condicionados así crecen para ser mercaderes del amor.  El amor es la más profunda y significativa de las formas de comunicación. El verdadero nexo de la comunicación humana. El acto de comunicar a otros la propia compenetración profunda, la propia devoción por el cumplimiento de las potencialidades, dándoles todo el estímulo, el sustento y el apoyo necesario para el crecimiento y el desarrollo. La comunicación de que nunca se cometerá la traición de abandonarlos cuando ellos más lo necesiten, de modo que ellos aprendan a ser con otros lo que nosotros somos con ellos. La madre es quien detenta el modelo psicológico básico del amor humano y quien proporciona el modelo fundamental para toda forma de amor.

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