domingo, 18 de enero de 2015

El sentido del tacto


El sentido del tacto –Comunicación humana a través de la piel- Ashley Montagu. Colección Arión –Ediciones Aguilar Madrid 1981




Montagú empezó a reflexionar sobre el sentido del tacto y la piel hacia 1994. Hasta entonces apenas existían pruebas experimentales en que apoyarse. Su libro se asienta en muchas fuentes de información recopiladas hasta 1953. Se interesa por la  forma en que las experiencias táctiles o sus carencias influyen sobre el desarrollo de la conducta.

La piel es el más extenso, sensible y antiguo de los órganos. El primer medio de comunicación y nuestro protector más eficaz. El más importante órgano del cuerpo humano tras el cerebro.

El sentido del tacto –residente en la piel- es la madre de todos los sentidos. Despunta antes que todos los demás. El embrión con menos de 8 semanas de una pulgada de tamaño, carente aún de ojos y oídos, ya reacciona al contacto táctil de la piel. En el medio acuático amniótico la piel responde a los cambios físicos, químicos, nerviosos y térmicos. 
Nace del ectodermo igual que los órganos sensoriales y el sistema nervioso. Su desarrollo prosigue durante toda la vida y su sensibilidad depende de la estimulación externa que reciba. La sensibilidad cutánea se desarrolla antes que las demás y más completamente durante la vida prenatal. Según la ley embriológica: cuanto más pronto se desarrolla una función más importante es.
Existen unos 50 receptores por cada cien milímetros cuadrados sensibles a la temperatura, al dolor y al tacto. De 7 a 135 corpúsculos táctiles por centímetro cuadrado. Más de medio millón de fibras sensitivas.  La piel debe llevar a cabo variadas respuestas para adaptarse al entorno circundante: desplazamientos del aire, gases, partículas parásitos virus, bacterias, cambios de presión y de temperatura, humedad, luz,  radiaciones…
Es el sistema orgánico con la máxima extensión: 2500 cm cuadrados en el recién nacido, 18.000 en el adulto, el 18 x 100 del peso total del cuerpo.
 
 
Desempeña 4 funciones fisiológicas: 1- protege a las estructuras internas de los agentes externos: radiaciones, invasión de sustancias, etc.;  2- Es un órgano sensorial; 3- regula la temperatura;  4 – Interviene en el metabolismo y almacenamiento de grasas, agua y sales.
No solo es el órgano más extenso sino que tienen una amplísima representación en el cerebro. Según las leyes neurológicas, la extensión de un área cerebral depende  de la complejidad de funciones que regula. Las proporciones del área cerebral del tacto subrayan la importancia de las funciones táctiles en el desarrollo de la persona.
En cuanto sistema sensorial, la piel es el órgano más importante de nuestro cuerpo. Se puede permanecer ciego y sordo toda la vida y completamente desprovisto del olfato y del gusto pero es imposible sobrevivir  a la privación de las funciones desempeñadas por la piel. Helen Keller que perdió el oído y la vista durante la infancia “creó” una mente nueva mediante la estimulación de la piel.
La analgesia cutánea acarrea un riesgo a la vida al carecer de señales de peligro. 
La constante estimulación de la piel por parte del medio ambiente mantiene el tono muscular y sensitivo. El circuito de doble sentido entre el cerebro y  la piel no se interrumpe ni durante el sueño. La importancia de la piel no concierne solo a la ontogenia de las funciones físicas sino también a la evolución de la conducta. Los efectos de las experiencias táctiles sobre la conducta son innegables. Un estado de ánimo atormentado puede traducirse en una erupción cutánea, la urticaria, la psoriasis y otras enfermedades de la piel constituyen en muchos casos trastornos psicológicos.
¿Qué tipo de estimulaciones cutáneas se requieren para que el desarrollo sea normal, tanto desde el punto de vista físico como respecto a la conducta?  ¿Cuáles son los efectos de la ausencia o insuficiencia de determinados tipos de estimulación cutánea? Para que un miembro de la especie Homo Sapiens se convierta en un ser humano normal ¿Es necesario que viva determinadas experiencias táctiles durante los primeros años de su vida?
 
LAS RATAS
En experimentos hechos con ratas a causa de la extirpación de la glándula tiroides y paratiroides, se encontraron que los  grupos de ratas que habían sido estimuladas  con caricias sobrevivieron a la operación en un 65  % mientras que las ratas que no habían tenido ningún contacto murieron en un 100 por 100. Las caricias y muestras de cariño originaban en las ratas una estabilidad nerviosa que compensaba la pérdida de la hormona paratiroidea, así como sosiego, tranquilidad y una falta total de tensión neuromuscular e irritabilidad.  (Hamnett 1921)
(Denemberg) Las crías de ratas que han sido acariciadas  al comienzo de su vida y permanecen bien con la madre, pesan más, y se muestran menos inquietas. Lo mismo ocurre cuando la madre es acariciada durante la preñez. (Ader / Werboff / Weininger) Sufre un menor deterioro en los sistemas cardiovascular y gastrointestinal. Muestra menor estrés y más capacidad de adaptación al medio. Aprenden mejor y viven más tiempo.
 
LAMETEO
Tras una larga experiencia en la observación de los animales mamíferos por sus cuidadores se puede afirmar que el animal recién nacido necesita ser lamido para sobrevivir. El aparato genito-urinario y gastro-intestinal requieren para su funcionamiento ciertas estimulaciones cutáneas. (J.  A. Reiniers 1946-49) Los gatos y las ratas necesitan estimulación en las zonas genital, perineal, hocico y bajo vientre. Entre los primates las madres lamen a sus crías desde el nacimiento. El lameteo que administran a su propio cuerpo y a las crías tienen la misión especial de estimular las principales funciones corporales: respiratoria, circulatoria, digestiva, reproductora, nerviosa y endocrina. Otros estudios han demostrado que las primeras estimulaciones cutáneas ejercen una crucial influencia sobre el sistema inmunológico, mostrando un nivel más elevado de anticuerpos. Otras investigaciones han constatado un aumento considerable de peso, mayor actividad, menor timidez, mayor capacidad para soportar los efectos del estrés  y más resistencia fisiológica.   El hecho de impedir que la madre –cabra, oveja, gallina- ejerza estas estimulaciones en el momento del parto, hace que el animal se muestre después incapaz de ejercer esta función. Los animales tampoco identifican a sus crías sino han sido lamidas al nacer. La adquisición de la conducta propia de la especie depende de las experiencias vividas por el animal en ciertos momentos críticos. En la mujer pueden aparecer efectos similares negativos por la práctica consistente en apartar el bebé recién nacido de la madre.
 
(Harlow) –Observaciones con macacos- Sus colaboradores  postulan que en el abrazo corporal radica la principal razón que vincula  a la madre con el  recién nacido. Definen el cariño maternal en función de diversos factores: los estímulos externos, las experiencias vividas y numerosos procesos endocrinos. Los primeros se relacionan con el contacto corporal, calor, mamada, así como estímulos visuales y auditivos.  Los segundos, referidos a la conducta materna, engloban toda la experiencia de la madre, cobrando importancia las tempranas vivencias de esta y las relaciones mantenidas con los demás hijos. En cuanto a los factores endocrinos, estos  atañen al embarazo, el parto,  y a la reaparición del ciclo ovulatorio normal.
Los corderos que no son lamidos por la madre, no saben mantenerse en pie y acaban por morir. 
La marcada tendencia de todas las crías de los mamíferos a arrimarse al cuerpo de la madre, de sus congéneres o de otro animal indica que la estimulación cutánea constituye una importante necesidad biológica en la que se apoya su desarrollo físico y su conducta.
El contacto de la mano humana resulta más eficaz que la aplicación de un aparato mecánico: Las vacas ordeñadas a mano proporcionan más leche y de mejor calidad. Los caballos se muestran más amigables. A los delfines les encanta recibir caricias. 
Las pulgas ejercen el papel de estimular la piel de los erizos, incapaces de ejercer por sí mismos esta estimulación.
Las distintas formas de estimulación cutánea recibidas al comienzo de la vida revisten una importancia fundamental para el desarrollo físico y conductual. En el hombre lo es además para la consolidación de sus relaciones emocionales y afectivas. El hombre aprende a amar en función de la ternura de que es objeto.
Harlow concluye que el principal papel del amamantamiento radica en el contacto corporal afectivo. Las madres que no eran capaces de ofrecer una estimulación a sus crías no habían tenido tampoco una relación con su madre.
(Yo mismo en mi infancia comprobaba absorto como diversos animales se estimulaban diariamente: Las cabras se restregaban contra las paredes; los caballos, mulos y asnos eran llevados diariamente a revolcarse; los cerdos se rebozaban en las charcas; Las gallinas escarbaban en la tierra para a continuación restregarse. Todos los animales buscaban la caricia en el lomo, el cuello, el hocico, etc., y con ello se calmaban y eran más amigables.)
LA MATRIZ DEL TIEMPO

¿Por qué no lame ni acicala, la madre humana a su hijo? Ni los monos antropoides tampoco lo hacen. Sin embargo hay otra  conducta que ejerce una función similar: es la caricia. Cuando alguien tiene malos modales en Francia se le dice que  “es un osos mal lamido”.  Plinio el Viejo narra, que el oso nace amorfo y que al lamerlo, la madre le da forma. Un sucedáneo del lameteo radica en el largo parto que debe sobrellevar la hembra humana ya que los efectos de las contracciones uterinas son parecidas a los que produce el lameteo, aparte de la estimulación continua por el líquido amniótico y las paredes de la matriz.

El hombre nace más inmaduro y tarda más tiempo en alcanzar la madurez que cualquier otro animal.

LA CRIANZA AL PECHO
Se destaca los beneficios de la crianza al pecho, pero sobre todo su contacto afectivo.
Ternura y cariño solicito.
En el siglo XIX y principios del XX se relatan muchos casos de muertes de bebés por las carencias de contacto corporal a causa de determinadas modas  impuestas por médicos que estaban en contra tanto de la lactancia materna unos, y otros de atenciones y cuidados, rechazando el coger en brazos,  etc. Todo muy rígido y estructurado, las comidas, etc.
Se destaca también la importancia de las caricias durante el embarazo, el parto y el posparto, porque ello despierta las actitudes de la madre hacia el contacto con el bebé.  La crianza a pecho favorece la estimulación cutánea, -primera comunicación entre madre e hijo, o diálogo tónico como dicen Wallon y Ajuriaguerra-, y también favorece la estimulación de los otros sentidos, ya que al mamar, el niño mira a su madre, la oye susurrar o tararear o hablarle, le acoge y abraza, el bebé saborea, y huele. Después, él también tocará, -primer atisbo de coordinación óculo manual-. 
 CRECIMIENTO Y DESARROLLO
Crecimiento es un aumento de tamaño. Desarrollo es un aumento de la complejidad.
La estimulación cutánea influye tanto en el crecimiento como en el desarrollo. Las ratas acariciadas aprenden con más facilidad y crecen más deprisa. Tanto crecimiento como desarrollo dependen de las estimulaciones externas. En el aprendizaje tales estimulaciones han de ser placenteras para que ejerzan un efecto positivo. Los animales se parecen a los niños respecto al apego, los más acariciados exploran más  el entorno. / Ganan en peso encefálico y hay mayor desarrollo de la corteza y sub-corteza cerebral. Mayor viveza, curiosidad, y capacidad para resolver problemas.  Mayor crecimiento esquelético y corporal, mejor asimilación de alimentos, son menos asustadizas en situaciones de estrés. El sistema inmunológico es más eficiente. Maduración de la pituitaria y de la corteza suprarrenal. Mayor capacidad de aprendizaje y retención superior. Todos los animales reaccionan positivamente a tales estimulaciones tempranas.
La necesidad de contacto y estimulaciones cutáneas se mantiene durante toda la vida. Sin embargo, esto es vital en los primeros días. La piel es el principal órgano sensorial del lactante y tales estimulaciones revisten una importancia crítica para el desarrollo y el crecimiento. El cerebro y el sistema nervioso del ser humano se desarrollan plenamente como respuesta a estimulaciones táctiles. Las abundantes e intensas estimulaciones del niño aceleran su desarrollo. El retraso de los niños criados en instituciones se debe a la carencia de estímulos sensoriales cutáneos. Los niños carentes de estimulación no saben amoldar su cuerpo a los brazos del adulto –carecen de dialogo tónico, de acomodación y de adaptación  como lo define  Ajuriaguerra. / Tanto la escasez como el exceso de estimulación originan conflictos y coartan el desarrollo psíquico.
LA SENSIBILIDAD DEL LACTANTE
Escalona: – los lactantes dotados de mayor sensibilidad cutánea son los que reciben más cuidados de índole táctil.  Las sensaciones difusas al principio se van afinando progresivamente.  Tanto la forma y configuración de la realidad exterior son el fruto de una lenta construcción a partir de lo que la experiencia brinda al lactante las cuales penetran a través de los sentidos y experimentan una constante comparación.
El sentir: los ojos, los oídos, la nariz, la lengua, sienten antes que ven, oyen o saborean. En los primeros estadios predomina el tacto y las sensaciones kinestésicas. Más tarde son los estímulos visuales y sonoros. 
Los conceptos de espacio, tiempo, realidad, forma, profundidad, calidad, textura y otros similares se desarrollan a partir de las experiencias táctiles del lactante.
La comunión afectiva y el sentimiento de identidad propia se constituyen a partir de los contactos  e identificaciones que se desarrollan entre la madre y el lactante.  Las frustraciones cutáneas padecidas en la primera infancia son muchas veces el origen del retraimiento, la frialdad emocional, la falta de identidad, el despego. El eczema aparece en niños predispuestos porque no han conseguido obtener de su madre un contacto corporal placentero. La relajación está en relación directa con el contacto corporal. Los contactos propios como rascarse, frotarse las manos tocarse la mejilla, etc., parecen cumplir el propósito de infundirse confianza y de reducir la tensión nerviosa. O el tener algo entre las manos una pelota, bola de papel, boli, etc. En esquizofrénicos, autistas, asmáticos y otros,  el contacto mediante masaje hizo progresos increíbles.
Las estimulaciones táctiles constituyen una experiencia imprescindible para el desarrollo normal de la conducta. La frustración de semejante experiencia durante la infancia acarrea una profunda incapacidad para entablar relaciones interpersonales. La torpeza que algunas personas manifiestan en sus contactos sociales como el apretón de manos, el abrazo, el beso… deriva sobre todo del fracaso de la interacción entre madre  e hijo. Los trastornos psicosomáticos se desarrollan con mayor facilidad en aquellas personas que se han visto privadas de cuidados maternales -contacto físico, balanceos, mimos, caricias, abrazos, y otras estimulaciones. El grado de desarrollo de un ser humano puede medirse por su actitud para abrazar a otros con espontaneidad y placer,  por su capacidad para establecer contacto.
 
 








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