Cuanto más ruido menos se oye.
A más garabatos, menos palabras, al tener muchos vestidos no se sabe cual ponerse.
Al parecer todos iguales no se notan las diferencias.
Hay que pensar, discriminar, distinguir.
Para que eso no ocurra se llena todo de charlatanes, de objetos que no sirven para nada, de revistas, de fotos, de imágenes, de opiniones, de decires.
Cuanto más, menos.
Sociedad sin cimientos sólidos, sociedad líquida, donde todo se desvanece, fluye, se escapa. Se dispersa, es humo, no se puede agarrar ni sujetar, ni sostener.