Libro: "Cuerpo mente, comunicación - Bienestar integral en las personas." Ed. Amaru. Salamanca - Técnicas corporales 3ª edad - Psicomotricidad - Eutonía - Movimiento Orgánico - Relajación - Ritmo - Expresión Corporal - Musicoterapia - Tacto y Contacto Corporal Consciente - Afectividad - Educación
jueves, 19 de febrero de 2026
piedra y nube: PIEDRAS
domingo, 15 de febrero de 2026
piedra y nube: psique y paradojas
En la psique todo es paradójico.
Somos duales, lo uno y lo contrario –dios y el demonio–.
También dios y el demonio cada uno por su cuenta son duales y paradójicos:
Uno, DIOS, el señor de la guerra y de la paz, del odio y del amor, de la compasión y de la destrucción;
El otro, DEMONIO, mentor de la belleza y de la fealdad, de la mentira y de la verdad, de la luz y de la sombra.
La tiniebla es la luz de los que ven.
La luz es la tiniebla de los que quieren ver.
La guerra es la manifestación, el placer del poder, del que sentado en su sillón manda matar, porque él nunca va a morir.
martes, 10 de febrero de 2026
piedra y nube: SEÑALES, SEÑUELOS, SIMULACROS
La belleza no responde tanto a una pauta biológica como cultural.
jueves, 5 de febrero de 2026
piedra y nube: El VACÍO en el TAO
No podemos acoger si estamos llenos de prejuicios, de esquemas mentales, de arrogancia, de codicia, de necesidades falsas, de compulsiones, de adiciones, de pensamientos hechos, de apariencias, de mostrar poder, de poseer cosas y de poseer personas.
Es necesario quitar de nuestra vida lo innecesario, lo banal, eliminar todo lo que no es esencial –limpiar nuestras mentes y nuestros corazones-, vaciarnos.
No tener la necesidad falsa de hacer o de pensar, de estar ocupados.
El vacío es la apertura, la aceptación. Se relaciona con el desapego, con no tener necesidades impuestas, con no depender de nada ni de nadie.
Tener las manos vacías es tener disponibilidad.
No tener nada “agarrado” que impide dar –no estar cerrados sino estar abiertos-, no tener prejuicios ni esquemas que condiciona el dar, el recibir, el aceptar al otro, estar abiertos a los demás, al mundo, al camino, al día a día.
En el vacío está la utilidad: el cántaro -el vacío se puede llenar, puede servir-, lo que está lleno o hecho no sirve, está sujeto a su función, está restringido.
domingo, 25 de enero de 2026
piedra y nube: CONFUSION
Cuanto más ruido menos se oye.
A más garabatos, menos palabras, al tener muchos vestidos no se sabe cual ponerse.
Al parecer todos iguales no se notan las diferencias.
Hay que pensar, discriminar, distinguir.
Para que eso no ocurra se llena todo de charlatanes, de objetos que no sirven para nada, de revistas, de fotos, de imágenes, de opiniones, de decires.
Cuanto más, menos.
Sociedad sin cimientos sólidos, sociedad líquida, donde todo se desvanece, fluye, se escapa. Se dispersa, es humo, no se puede agarrar ni sujetar, ni sostener.
viernes, 23 de enero de 2026
piedra y nube: EL SUPERYO
Esa consecución es la madurez psíquica emocional, consciente. Por la que se va conformando la autonomía personal.
En la infancia mamamos todo. Nos dan los alimentos ya seleccionados para que no nos hagan daño, pero no nos seleccionan el alimento mental adecuado, porque además se considera, que la mente o la psique no debe ser alimentada igual que el cuerpo, se cree que es cuestión de suerte o de la gracia de dios. “Mi hijo ha salido a su padre o no. Mi hijo ha salido inteligente o tonto. Mi hijo ha salido un artista o un inútil” No sale porque si, sino que se hace por lo que come por los sentidos.
viernes, 16 de enero de 2026
piedra y nube: HIERRO Y TRAPO - Vidas paralelas o dispares
jueves, 15 de enero de 2026
piedra y nube: RESIGNACIÓN
lunes, 5 de enero de 2026
piedra y nube: EL SUPERYO
Lo que el ser vivo añora, es siempre algo placentero, la satisfacción de sus necesidades, porque así viene escrito en los genes.
Algo que necesita su organismo y su ser, y que le hace crecer y desarrollarse.
Sin embargo, con la introyección de la moral social, lo que siente, desea y necesita, se convierte en un pecado, algo prohibido y castigado, con el objetivo de que no lo vuelva a hacer, que no vuelva a desear lo placentero, lo necesario, lo que te hace grande y maduro, el fruto de tu ser, lo que te das a ti mismo y a los demás, como el árbol que da sus frutos, para que los demás los saboreen y les hagan crecer y desarrollarse.
Fundamentalmente, el origen de ese deseo convertido en pecado es la religión, que condena todo placer y nos hace sentir culpables por haber deseado lo más natural de la vida: el placer, que es el objetivo de la vida, el camino que la vida elige para desarrollarse.