martes, 11 de agosto de 2015

Tacto y contacto en Eutonía


 
Tacto y contacto Corporal - Aportaciones de la Eutonía –Gerda Alexander-

 
Por medio del tacto con el ambiente experimentamos la delimitación de nuestro cuerpo, vivimos nuestra forma corporal exterior, lo que nos permite la identificación con nosotros mismos. El tacto nos proporciona informaciones esenciales sobre el mundo que nos rodea: formas, consistencia, temperatura… y sobre la comunicación no verbal como son sensaciones de ternura, dolor, indiferencia, agresión…

Destaca la importancia de la piel en nuestras relaciones con el ambiente –la tierra, el espacio que nos circunda, las plantas, los animales, los objetos y otras personas y para las funciones de regulación de los procesos bioeléctricos que se relacionan íntimamente con las funciones motrices, sensitivas y neurovegetativas.

 
Con el contacto, nos dice Gerda Alexander, traspasamos conscientemente los límites visibles de nuestro cuerpo. Incluimos en nuestra conciencia el campo magnético perceptible y medible que existe en el espacio que nos rodea. De este modo podemos tener un contacto real con los seres humanos, los animales, las plantas, los objetos…Podemos alcanzar una relación más viva con los seres  y las cosas.

Se trata de  incluir dentro de  la consciencia propia,  el entorno  que nos rodea, desde donde   se establece también el contacto con otras personas, animales, objetos, y acciones, – ensanchándose el campo de la vivencia y de la consciencia y dándose una relación más viva de los seres. 

La toma de contacto de los pies con el suelo al estar de pie, caminar, o al estar trabajando, así como de las manos con el instrumento o material con el que se trabaja, conduce a una armonización de las tensiones emocionales. El cuerpo se hace más permeable  y abierto para dar y recibir.

Tiene una influencia más fuerte que el tacto sobre los cambios del tono, la circulación sanguínea, o el metabolismo. Sobre el equilibrio entre el simpático y el parasimpático. Esto posibilita el cambio de un estado predominantemente simpático-tónico,  a otro vago-tónico,  la estimulación o la inhibición de las funciones vegetativas y el restablecimiento del equilibrio homeostático.

Se puede ejercer una regulación global o sobre una zona concreta, un segmento o un órgano.

El contacto se está empleando siempre más o menos consciente o no. El buen artesano  o el buen músico están en contacto –fusionados- con su instrumento o la materia que trabajan.  Ajuriaguerra llama  a este ensanche de conciencia, “la función delegada” que se desarrolla y fortalece mediante la práctica.

En el contacto consciente del espacio se incluye también a la otra persona o al grupo y mucho más, el espacio donde los pies se apoyan, el suelo en todas sus direcciones. Significa estar enraizado, como una toma de tierra  similar a los electrodomésticos, a través de la cual se descarga la tensión, y todo ello influye en el sistema neurovegetativo, en la calidad del movimiento, la capacidad de fuerza con el mínimo de energía.

El contacto consciente con una persona a quien se respeta  y en relación con la cual  uno mismo no se confunde es otra etapa que solo se puede alcanzar mediante el desarrollo de esta actitud. (Se trata de trabajar el estar en contacto consigo mismo a la vez que con otra persona, sin confundirse, sin fusionarse, manteniendo la individualidad, y sin embargo, propiciar un equilibrio de identidades, de fuerzas.)

Más difícil es establecer  un equilibrio con dos personas a la vez –  se trata de mantener el equilibrio propio  a la vez que abrirse  simultánea mente. Ser tres y no dos más uno, ser capaz de una apertura  simultánea en dos direcciones es signo de una personalidad en vías de alcanzar una cierta madurez. (Una vez practicado en parejas y en tríos puede practicarse hasta en un grupo.) Ello abre el camino a una expansión dinámica de cada individuo componente del grupo, a un auténtico estar juntos. Esto no debe confundirse con estar al lado de otro.

El contacto consciente con otra persona permite también aplicaciones terapéuticas. La capacidad de observar y dominar los distintos grados tónicos y el equilibrio neurovegetativo en el propio cuerpo, permite equilibrar las tensiones en otro organismo.

 Denise Digelmann:  -  Tomar contacto con un objeto es ir hacia él abiertamente,  comunicarse, estar en equilibrio con el exterior. Como raíces que penetran en el suelo conservando su permeabilidad. Aquí están presentes siempre  dos direcciones sin que predomine una de ellas. Dos vectores que simultáneamente dan y reciben –emisor – receptor  /  Idea de reciprocidadpensar haciaproyectarse – prolongarse  - 

Puede haber dificultades para dar o para recibir, o para ambas. O no se puede estar a la vez en ambas direcciones.

Es fácil observar entre un trabajo realizado con indiferencia y otro con el que se disfruta o se está involucrado. Solo existe placer si hay contacto. ¿Por qué unas personas lo hacen espontáneamente y otras no? –La razón puede buscarse en la relación madre – hijo y en su calidad de contacto. La perturbación del contacto puede ser una carencia en ir hacia el niño o un exceso, o por parte del niño,  no aceptación del contacto o un acaparamiento.  El equilibrio solo se encuentra entre la posesión y el respeto.

El contacto se utiliza al principio, a partir de los puntos de tangencia.  Es imposible establecer conscientemente un contacto con el suelo o los objetos sin que el punto de tangencia sea consciente. Por los “inventarios” el sujeto aprende a tomar contacto con los objetos que toca, a establecer un contacto entre las diferentes partes del cuerpo. Esto tiene gran importancia en el desarrollo de la unidad del cuerpo.

El contacto con los diferentes objetos determina un relajamiento como supresión de las tensiones excesivas.  Esto hace que el contacto de los pies con el suelo y del resto del cuerpo con el espacio circundante se convierta en la mejor adaptación del cuerpo al movimiento.

El contacto es también el aspecto básico para las movilizaciones realizadas a otras personas: 1- ampliación de la conciencia del cuerpo; 2- desarrollo cuantitativo y cualitativo del contacto entre los diversos segmentos o con otro ser humano; la liberación del cuerpo mediante la toma de conciencia de las zonas crispadas y a veces del origen de estas tensiones.


Berta Vishnivetz – El contacto consigo mismo no solo es básico, sino también imprescindible en la vida de toda persona. Estar en contacto consigo mismo es una experiencia no solo fundamental, sino necesaria para poder establecer  un contacto real y equilibrado con “el otro”

Antony de Mello: Solo en la proporción en que estoy sintonizado con mis propios sentimientos es que soy capaz de ser consciente de los sentimientos de los otros. Solamente en la proporción en que estoy consciente de mis reacciones en   relación con los otros, es que soy capaz de salir de mi mismo y de amarlos sin causarles daño alguno.
El contacto es comunicación. El contacto es la primera experiencia del ser humano. La influencia de este primer contacto determina la personalidad posterior de la persona y sus relaciones con los demás. (ver: Bowlby, Winnicott, Spitz, Wallon, etc.)  
Durante los primeros meses esta comunicación es simbiótica. El Contacto consciente incentiva la conexión con dos seres diferenciados e independientes, donde existe interdependencia para  accionar sin sometimiento alguno, es decir, no simbiótica.
La acción fluye del intercambio mutuo. Ambos prestan una permanente atención tanto de las informaciones que llegan del otro, como de las señales que uno mismo emite. Del trabajo entre ambos se consigue el equilibrio de fuerzas, no la supremacía de uno sobre otro. (Conmueve ver a dos personas que han llegado a este contacto profundo moverse en armonía.)   
La experiencia de contacto con los objetos transforma la relación con estos y los seres que nos rodean. La relación se torna diferente al poder adecuar la calidad del contacto y la modulación del tono. Desarrolla el respeto por los propios límites, a la vez que, aprende a ir más allá de ellos. Amplía el campo perceptivo hacia el otro, lo comprende y lo aprehende sin perder su integridad individual.
Contacto neutral: La persona está abierta, receptiva a lo que sucede dentro y fuera de sí misma. Se mantiene abierta, transparente, “objetiva”. No influye en el otro con su subjetividad. El respeto al otro está antes que cualquier otra cosa, no “estresan” o cargan al otro con su buena voluntad. Es necesario dejar espacio y tiempo al otro para su búsqueda personal, para que encuentre su propio estilo. Esto ha de ser así en toda relación, enseñanza, educación, terapia.
L. Beck. No es el deseo de ayudar –enseñar- o de curar a otro lo que lo lleva a su equilibrio, sino el tener en cuenta sus necesidades, su ritmo, su personalidad entera. Es la capacidad de acompañar al otro.
Mediante el contacto consciente aprendemos a adaptar el tono según las necesidades y circunstancias en que la acción se tiene que desarrollar.
 
1-    La eutonía – Alexander G. – Ed. Paidos Técnicas y lenguajes corporales- Barcelona 19832-   
2-   La eutonía de Gerda Alexander – Digelmann D. – Paidos – Buenos Aires 1981
3-    Eutonie st practiques corporelles por tous – Meunier-Fromentí J. – Le Courier du Libre – Paris 1989
4-    Eutonía Educación del cuerpo hacia el ser – Vishnivetz B. – Paidós – Técnicas y lenguajes corporales – Buenos  Aires 1994

jueves, 21 de mayo de 2015

Concepción –integral- del movimiento

  1. Concepción –integral- del movimiento
¿Qué quiero decir con ello? 
No pretendo hacer unas series de ejercicios con objetivos físicos concretos aunque diversos, dirigidos a aliviar dolencias particulares. 
Quiero desarrollar el movimiento en su totalidad. Propiciar y desarrollar todas las posibilidades de movimiento en pelvis, columna, articulaciones y segmentos corporales, basándome en lo que considero las leyes naturales del Movimiento Orgánico. 
Ello potencia el equilibrio corporal en sus músculos y huesos, la movilidad plena y como consecuencia de ello, el alivio de tensiones y dolencias, ya que estas son la causa de malas posturas y  movimientos  restringidos.
En esta concepción integral del movimiento se incluyen todos mis conocimientos al respecto, englobando algunos aspectos de la psicomotricidad, la eutonía, la expresión y la  integración estructural sobre todo.

La concepción “integral” del movimiento significa además que no es solamente una dimensión física, sino que tiene un alcance psíquico, mental, emocional, cognitivo, creativo  y social, relacional, comunicacional.

Como referencia a esto ver:
(1)  Cuerpo en armonía. Benito Vallejo, Joaquín. Pags. 35 a 40 y
(2)  Cuerpo, mente, comunicación. Benito Vallejo, Joaquín. Pags. 19 a 32.

El movimiento es enfocado y desarrollado en su múltiple dimensión BIO – PSICO – SOCIAL, lo cual significa la unidad entre el cuerpo, la mente y la comunicación.

1.    El movimiento como medio de estimulación sensorial y mental;
2.    El movimiento como fuente de salud;
3.    El movimiento como medio de desarrollar las capacidades mentales:
4.    El movimiento como medio de expresión, comunicación y relación con los demás.
(Estos 4 puntos forman el grueso –desde el capítulo 2 al 4 –pags. 49 a 170- de mi segundo libro: Cuerpo, mente, comunicación)
5.    La afectividad como estímulo para ser, aprender, sanarse y relacionarse.
(En cuanto a este punto, queda expuesto en el libro: Educar-nos para la ternura -El tacto y el contacto corporal en las relaciones humanas-)

Características del método


(Movimiento Orgánico & 
Técnicas Corporales Aplicadas)
Partiendo del movimiento como actividad fundamental se propone trabajar objetivos múltiples encuadrados dentro de la múltiple dimensión BIO - PSICO - SOCIAL del ser humano.


a)   La estimulación sensorial, -neuronal-cerebral-, a través del cuerpo y del movimiento,  potencia la actividad cerebral, alivia y previene la desestructuración mental de ciertas patologías y demencias-, constituye la base de toda la metodología meramente física.


b)   El movimiento considerado como fuente de salud engloba distintos aspectos: corrección postural, cuidado de las articulaciones, flexibilización, alivio de tensiones, problemas óseo-musculares; utilización correcta de la energía, etc.


c)   El movimiento como medio para activar y desarrollar las capacidades mentales dirige sus objetivos hacia la estructuración espacial y temporal, la coordinación, la memoria, la secuenciación y la organización mental.


d)   El movimiento y el cuerpo como medios de comunicación y de relación, abarca fundamentalmente dos aspectos: Por un lado definir la relación óptima que el profesor ha de establecer con sus alumnos –y de los alumnos entre si- mediante su actitud, su disponibilidad, su atención y su contacto corporal. Por otro lado, enriquecer la comunicación y la creatividad de cada uno.


e)   La base de este punto se centra en el desarrollo y el trabajo sobre la afectividad. La afectividad como estímulo para ser, aprender, sanarse y relacionarse; Que a su vez se refleja en el trabajo práctico de la educación del tacto y del contacto corporal.


f)     (La salud –integral- no es solo física, abarca mucho más. Tiene que ver con la presencia corporal, -habitar el propio cuerpo-, el espacio en que habitamos e integrar a los demás en él. –El Yo – el espacio – los otros-)



martes, 19 de mayo de 2015

El contacto humano

El contacto humano
A. Montagu y F. Matson

– Paidós Studio - Barcelona 1983
(Un extracto sintético del libro realizado por Joaquín Benito Vallejo)


TOCAR


En occidente comenzamos lentamente a descubrir nuestros sentidos desatendidos. 
Es una conciencia creciente que representa una reacción más que justa contra la penosa privación de experiencia sensorial que hemos sufrido largo tiempo. 
La impersonalidad ha producido una nueva raza de intocables. 
El hombre llega a otros planetas, habla con las máquinas y los juguetes pero es incapaz de hablar con el vecino, ni con su propio hijo. 
Rara vez se permite el paso de una comunicación profundamente sentida.  
Se ha privilegiado a los sentidos externos –vista y oído- mientras que los sentidos próximos –tacto, gusto, olfato, vestibular, propioceptivo- han sido tabúes o ignorados. 
Se ha privilegiado la comunicación lejana en contra de la comunicación próxima y de contacto humano.

El más humanizante y crucial en muchos aspectos es el sentido del tacto.   El sentido más grande ya que ocupa todo nuestro cuerpo. El sentido principal en los procesos de dormir y de caminar. Nos da conocimiento de la profundidad, el espesor, la forma. Sentimos, amamos, odiamos; somos sensibles y tocados a través de los corpúsculos táctiles de nuestra piel (Lionel Tayler)

LA PIEL 
La piel es el sistema nervioso externo. Tanto el sistema nervioso central como la piel surgen de la más externa de las 3 capas celulares del embrión: el ectodermo. También los otros sentidos nacen de él. –El SNC es la parte de la piel vuelta hacia adentro – la piel es la parte del SNC vuelta hacia afuera- Pensar en la piel de este modo mejoraría nuestro entendimiento de ella.  Es el órgano sensorial más grande y antiguo, ella es el medio fundamental a través del cual el organismo está en contacto con el entorno.

La piel ocupa 18000  c. cuadrados – pesa 3 kilos y medio – 17 % del peso total del cuerpo – un cuarto de piel contiene más de 3 millones de células, 3,35metros de nervios, 100 glándulas sudoríparas, 50 terminaciones nerviosas, 90 centímetros  de vasos sanguíneos / 50 receptores por cada 100 c.2 / total 900.000 receptores / los puntos táctiles varían de 7 135 por c2 / el nº de fibras sensoriales que entran en la espina dorsal supera el medio millón. Un gigantesco sistema de comunicaciones que mediante el tacto lleva la información del mundo externo al cerebro y  la mente.

Es el más antiguo de los órganos sensoriales, a través de ella el niño recibe las primeras comunicaciones. –No solo el niño sino cualquier persona con discapacidades sensoriales- En la matriz, el feto es el recipiente de las comunicaciones táctiles. La estimulación masiva de la piel durante las 14 horas que dura el parto desempeña un papel importante para la existencia posnatal, similar al lameteo de los animales. – Se sabe que si la madre mamífera no lame a su cría al nacer, es posible que muera por fallos en el funcionamiento gastrointestinal  genitourinario. La estimulación cutánea producida por las contracciones uterinas durante el parteo suple al lameteo de los animales.

Con  el amamantamiento desde el primer momento del nacimiento, con sus cuerpos desnudos en contacto, madre e hijo se nutren mutuamente de una comunicación recíproca. A través del tacto y el contacto corporal el niño recibe beneficios inimaginables como la estabilización de la temperatura corporal, la gamma globulina que lo inmuniza contra las infecciones virales y bacteriales, la activación gastrointestinal y genitourinaria y lo más importante, el comienzo de la comunicación con la madre y la socialización
La madre por su parte también recibe del niño cambios sensoriales en el sistema neurohumoral. La glándula pituitaria responde segregando hormonas importantes prolactina y oxitocina. La 1ª produce un efecto maternalizador  general, estimula el flujo de leche, sostiene la lactancia e inhibe la ovulación. La 2ª favorece la liberación de leche, contracciones masivas del útero y constricción de los vasos sanguíneos reduciendo La hemorragia del posparto y retornando al útero a su tamaño normal.

La necesidad del niño de tocar todo lo que hay a su alcance empieza pronto. Hasta que un objeto no es tocado no es real. También le confiere las primeras señales de su primaria identidad. La proximidad táctil facilita la proximidad psicológica e interpersonal.

AMAR


El amor es la forma suprema de comunicación humana.


Las Necesidades básicas del organismo vivo son supervivencia física, oxígeno, comida, líquido, sueño, descanso, actividad, excreción, evitar el dolor y estímulos nocivos.  
Pero la supervivencia física no es lo que hace a los seres humanos, ello es solo una condición. 

La realización de la humanidad se basa en impulsos  que constituyen la necesidad de amor, ser amado y dar amor. 
En la jerarquía de las necesidades el amor es el supremo agente de desarrollo de la humanidad de la persona. El amor está en el centro –como el sol alrededor del cual giran las otras necesidades como los planetas en sus órbitas-. El amor es la más básica de todas las necesidades porque es el alimento del que tanto la salud física como mental extraen sus fuerzas.

Biología del amor
Efectos físicos del amor en el crecimiento y desarrollo:  En el siglo XIX más de la mitad de los niños morían de marasmo cuyo significado es consunción. También conocida como atrofia o debilidad infantil, nadie sabía ni se preguntó de dónde procedía esa enfermedad.  
En el siglo XX el índice de mortalidad en todas las instituciones de expósitos de los Estados Unidos era de casi el100 %. 
El doctor Chapin en 1915 hizo un informe corroborado enteramente, acerca de las instituciones para niños en 10 ciudades americanas donde se constataba que todos los niños menores de los 2 años morían. 
En 1920 varios hospitales establecieron la regla de que los niños cada día debían ser “cogidos y llevados maternalmente” varias veces al día. 
Los índices de mortalidad cayeron al 10% en 1938.

En resumen, se descubrió que los niños necesitan mucho más que la satisfacción de sus necesidades físicas básicas para hacer progresos y sobrevivir. Eso se descubrió más tarde y se denominó ternura y cuidado amoroso.

En 1945 el Dr René Spitz demostró  de qué modo influye el afecto en el cuidado de los niños en sus dos primeros años de vida. 

El afecto o amor, es la necesidad básica esencial para el desarrollo del niño, más importante aún que la alimentación, ya que un niño sin amor rechaza el alimento. Y no solo es importante para su desarrollo psíquico en todos sus aspectos, sino también en el nivel corporal orgánico, como se ha demostrado, quizá eso sí, porque al rechazar el alimento peligra su desarrollo corporal.

Los niños carentes de afecto de una institución fracasaban en todos los parámetros de desarrollo en comparación con otros niños también institucionalizados que recibían amor.  
La ausencia o presencia de afectividad se manifestó de muchas formas, pero de modo más completo en el cociente de desarrollo que representa una medida del desarrollo total de seis sectores de la personalidad: dominio de percepción de las funciones corporales; relaciones sociales; memoria e imitación; destreza de manipulación; inteligencia.
  
Hacia finales del segundo año, los niños desposeídos de afecto cayeron a un nivel de los 10 meses. 
Los índices de mortalidad eran impresionantes en las dos instituciones. 
Durante 5 años de observación abarcando un total de 239 niños, en la institución “afectiva” no murió ningún niño mientras que en la otra murió el 37 % antes de los 2 años. La muerte, como destacó Spitz, era la consecuencia extrema de una declinación física y psicológica general que afecta a niños completamente desprovistos de intercambio emocional.

El trabajo de Bowlby  y el de Robertson sobre los resultados del desorden psicológico provocados por la privación maternal en niños hospitalizados y separados de sus madres,–hospitalismo-,así como las investigaciones de Harlow sobre los devastadores efectos de conducta por la privación maternal en los monos Rhesus, además de otras muchas investigaciones en humanos y en una gran variedad de animales, testimonian la importancia crítica del amor para el crecimiento y el desarrollo saludable del individuo

Los individuos despojados de afecto sufren una incapacidad para comunicarse  a casi todos los niveles: social, sexual y no verbal. 
Existen muchos casos de niños con crecimiento físico atrofiado, con frecuencia asociado a retraso mental, debido a una experiencia de falta de amor en la primera infancia.  Anteriormente eran atribuidos estos casos a alguna deficiencia física o genética. 
Un caso significativo era la condición diagnosticada como hipopituitarismo idiopático, referente a crecimiento impedido acompañado de retraso mental debido a la secreción insuficiente de la hormona de crecimiento por la hipófisis. Lejos de ser idiopáticas, ahora se sabe que estas condiciones es el resultado de un entorno carente de amor.

Los niños requieren el estímulo del afecto mediante los sentidos del tacto sobre todo, vista y oído, para que el cerebro transmita las comunicaciones necesarias a la hipófisis. 
 Cuando se mejora el entorno emocional de los niños el cambio es espectacular.  Sin embargo, en los desposeídos, el cerebro envía señales de tensión a la hipófisis segregando éste, adrenocorticotrofina. 
Esta a su vez estimula la suprarrenal segregando cortisona que acelera el flujo de sangre. 
Pero un efecto de la cortisona   en el desarrollo óseo es inhibir la proliferación de fibroblastos implicados en la formación del hueso. 
Los individuos desposeídos son menos resistentes a la tensión y a la enfermedad y tienen índices de enfermedad y mortalidad más elevados. 
La soledad de los adultos mayores es esencialmente equivalente a la privación de amor en los niños teniendo sus propios efectos dañinos.


Efectos en la conducta.- Está más que demostrado que la ausencia de amor en la primera infancia puede tener desastrosos efectos en la conducta, sobre todo en la capacidad de amar y relacionarse con los demás. 
El único modo en que uno aprende a amar es siendo amado, el único modo en que se aprende a relacionarse es que se haya tenido una relación durante la primera infancia. La comunicación con la madre es esencial para el subsiguiente desarrollo saludable del niño. Entendiendo por saludable la capacidad de amar, de trabajar, de jugar, y de usar la mente de forma crítica. 

¿Qué es entonces el amor


La capacidad de conferir beneficios de supervivencia a otros, por medio de actos demostrativos de manera creativamente engrandecedora. No solo permitir al otro vivir por medio de esos actos,  sino procurarle vivir más plenamente realizado de lo que de otro modo viviría. Las necesidades básicas constituyen un valioso sistema de construcción interna del individuo.

El organismo lucha desde el comienzo por el crecimiento y el desarrollo como un ser de conducta saludable. Semejante desarrollo se hace máximo cuando el organismo es amado. En todos los estadios de desarrollo el individuo demuestra placer cuando sus necesidades básicas son satisfechas, mientras que muestra perturbaciones físicas y mentales cuando no lo son. El organismo se orienta hacia el cumplimiento de todas sus potencialidades.

Tanto el concepto de valor como el de deber tienen su base en la misma estructura del organismo. 

Las necesidades básicas son fenómenos objetivos que deben ser satisfechos si el organismo ha de sobrevivir y desarrollarse. 

Lo que debe ser es lo que las necesidades básicas indican. 


El núcleo de todo plan de estudios debiera ser la enseñanza del amor. 

El mejor modo es mostrando cómo todas las células vivientes surgen unas de otras y por cooperación, se desarrollan en organismos que cooperan, que estos se desarrollan (evolucionan) en el curso del tiempo adaptándose a los desafíos del entorno mediante respuestas eficaces; que toda especie crece, se desarrolla y sobrevive de forma cooperativa.

De forma especial, el modelo básico y evidente de las relaciones entre los humanos es la relación amorosa de la madre hacia su hijo.


Las formas de amor.

Hay que distinguir entre amor y sexo. El sexo no es ni un instinto ni una necesidad básica. Es un impulso muy fuerte pero cuya satisfacción no es indispensable para que el organismo sobreviva. 
La iglesia por medio de la represión ha hecho del sexo una obsesión. 
El amor no está basado en el propio interés sino en el interés del otro
Para los miembros de la familia, amor es a menudo, la forma de controlar a los hijos. El amor se condiciona a la buena conducta, pero el amor auténtico es lo único incondicional. 
El amor condicional –Fromm- ha dado lugar a la comercialización del amor, que es plenamente explotado por la publicidad. 
Los niños condicionados así crecen para ser mercaderes del amor.  
El amor es la más profunda y significativa de las formas de comunicación. El verdadero nexo de la comunicación humana. 
El acto de comunicar a otros la propia compenetración profunda, la propia devoción por el cumplimiento de las potencialidades, dándoles todo el estímulo, el sustento y el apoyo necesario para el crecimiento y el desarrollo. 
La comunicación de que nunca se cometerá la traición de abandonarlos cuando ellos más lo necesiten, de modo que ellos aprendan a ser con otros lo que nosotros somos con ellos. 
La madre es quien detenta el modelo psicológico básico del amor humano y quien proporciona el modelo fundamental para toda forma de amor.


DANZAR

(Havelock Ellis. The Dance of Life.) La danza es la más sublime, la más hermosa de las artes, porque no es una mera abstracción de la vida, es la vida misma.
(Birdwhistell, Condón, Hall: - Las personas comprendidas en una interacción social se mueven inconscientemente en sincronía unas con otras por medio de una coordinación rítmica de gestos y movimientos que muestra todas las características de una danza.)

La comunicación interpersonal no es una cuestión de entidades aisladas que envían mensajes discretos de una parte a otra, sino un proceso de participación mutua en una estructura común de patrones rítmicos compartidos.
La cultura conforma el tempo particular de la conducta kinésica y lingüística. La naturaleza y la nutrición -experiencia de la infancia- son las que infunden el ritmo de vida. El feto es capaz de responder al sonido como a la presión. El latido de su propio corazón -140 p/m- es sincopado con el del corazón de la madre -70 p/m-. Dentro del baño amniótico el compás de dos corazones. La danza de la vida ha comenzado.

Se da una conexión entre la sinfonía de los latidos madre-feto y el compás rítmico de la música. El corazón del bebé late como un vals la mayor parte de su tiempo en el útero, dos latidos por cada uno del corazón de la madre. El vals entre madre y niño no acaba al nacer, se reanuda siempre que el niño es sostenido sobre el lado izquierdo de la madre. El hecho de mecer y acunar al niño duplica la danza nirvánica. Ocurre lo mismo con la danza de la leche, la interacción rítmica entre la madre y el niño mientras lo amamanta. Aquí es donde la conducta rítmica de la madre, -mecer la cuna, cantar canciones, alzar y mimar al niño, sostenerlo bajo su corazón, sirve para garantizar sentimientos de seguridad y dependencia protegida.
Aquí como en otros casos la ontogenia es paralela a la filogenia, -y la resume-. Los ritmos que comienzan dentro del útero se asemejan a los ritmos oceánicos, que han reverberado en nosotros, desde el tiempo en que los anfibios se aventuraron a salir del mar.

Neuropatologicamente, existe también una relación entre el ritmo y el sentido arcaico de la vibración. Los ritmos cósmicos, la música de las esferas, preceden y trascienden a la existencia humana, más, la apoyan, la controlan en parte, y en algún sentido la definen. (Hall, todas las cosas vivientes internalizan docenas de ritmos y responden a ellos: noche y día, lunar, estaciones, anual, así como los ciclos más cortos como la respiración, el corazón, las ondas cerebrales, el hambre, el sexo. Todo y todos tenemos ritmo.

Existen múltiples estratos y niveles de ritmo dentro y alrededor de nosotros, coincidentes y contrapuntísticos. Cada uno de nosotros adquiere un compás personal, nuestra propia composición, que se expresa en la personalidad. Thoreau: si un hombre no mantiene el mismo ritmo que sus compañeros quizá se deba a que escucha un tambor diferente. Dejémosles ajustarse a la música que oyen, sea medida o distante. Subyacentes a esa música individual están el tempo y la cadencia impuestos por la cultura, el compás distinto del tambor tribal. A una profundidad mayor dentro nuestro suena el ritmo de la vida misma, el pulso primordial que proporciona la comunión universal de la conducta arcaica.

Estos niveles subterráneos de la interacción rítmica -el biológico y el cultural- representan los vínculos más antiguos en la “Gran Cadena del Ser”, la conexión humana aborigen. Son la madre de la música y de la danza, quizá de todo arte. Elementos esenciales en el sistema de sonido del hombre porque las propiedades físicas de los hechos sonoros no son más que vibraciones producidas por el movimiento.

El sistema auditivo es un mecanismo especializado capaz de recibir estos resultados físicos del movimiento y analizarlos en componentes significativos. Como medio físico, el sonido se presta particularmente bien, a la secuencia, la estructuración temporal y la coincidencia tonal simultánea. El sentido del ritmo, -parcialmente innato y parcialmente adquirido-, es el principio ordenador, -la tabla de sonido- que no solo saca acordes de la disonancia, sino que mágica y misteriosamente conforma un discurso partiendo de un balbuceo.

El ritmo es infeccioso y contagioso. Donde el ritmo es compartido, el sonido de la música y el movimiento de la danza requieren una respuesta que es automática y casi irresistible, pueden hacer que los pies golpeen, las manos aplaudan, los dedos castañeen.

El sentido que llamamos estético es en principio kinestésico, antes de que podamos responder con nuestras mentes, sentimos en nuestros huesos. El hombre no es la única criatura capaz de transformar el ritmo sentido de vida en el espectáculo público de la danza. Entre numerosas especies desde las hormigas a los monos existen actos ceremoniales caracterizados por la elegancia rítmica y la elocuencia expresiva.

En las danzas rituales de los animales y del hombre aparecen muchos elementos y motivos centrales de la danza que se practican en las sociedad humanas del mundo a lo largo de la historia. Existe alguna conexión biológica, resulta claro que se da una conexión por el aprendizaje, a través de la imitación y la personificación.

Las danzas mímicas animales no son solo imitativas, sino simbólicas y dramáticas, se elevan hasta el nivel humano por la adicional ritual, la religión y la narración. Ese es el elemento definitivo de toda danza, no solamente rítmico, sino expresivo y comunicativo.

En la vida de los pueblos primitivos nada se asemeja a la danza en significado. No es un simple pasatiempo sino una actividad muy seria. No es un pecado sino un acto sagrado. Las formas de la danza son tan variadas como las funciones del grupo, los significados de la danza son tan profundos como las sensibilidades de la raza. La verdadera vida de la comunidad -su vida espiritual- se transmite y sostiene a través de la danza. El nacimiento, la circuncisión, la consagración de doncellas, el matrimonio, la muerte, la siembra, la cosecha, la caza, la guerra, las fiestas, los cambios de luna, la enfermedad, para todo se necesita la danza.

Los ritmos que encuentran expresión en la danza son muy variados. Hay ritmos de tempo lento, que duplican la canción de cuna materna, inducen a la ensoñación y a la meditación, esta es la música presta al encanto para suavizar el pecho. Pero también muy a menudo el tambor tribal hace sonar la alarma y llama a las armas. Los rituales de grupo como cantos, danzas guerreras, desfiles y marchas, aceleran el pulso y revuelven la sangre, con frecuencia aplastan la nota de identidad personal en el golpe de tambor de la co-oscilación comunal. Entonces la inhibición sucumbe a la exhibición, la represión a la expresión, la singularidad a la solidaridad, el ritmo resonante del grupo se libera a través de acciones como cantar, rezar, bailar, balancearse, tenerse las manos, marchar.

La danza del éxtasis religioso a la que se apunta mediante la inducción de estados en trance, a través de esfuerzos como tocar el tambor, girar, saltar, gritar, tiene un origen antiguo y parece haber sido practicada en todas las partes del mundo. En la Grecia clásica de las danzas de Orgía de los adoradores de Dionisios introdujeron la práctica de embriagadores sacramentales e implantaron el modelo para las orgías catárticas en el nombre de la devoción religiosa. En el mundo islámico las danzas de derviches que giran y gritan se practican en treintas sectas. En todas las danzas estáticas clasificadas como conductas colectivas se produce un abandono de la identidad y una rendición deseada a la mentalidad de grupo. El ritmo insistente tiene un efecto contagioso e hipnótico.

En algunos ejemplos la extática ha perdido su exuberancia, ha dejado de ser alegre y se ha vuelto compulsiva y patógena. En palabras de Sachs estas danzas están en desarmonía con el cuerpo. Por una alteración de la química el ritmo se transforma en disritmia, el control desaparece y falla la coordinación. Lo que era simbólico se vuelve sintomático, mientras la danza frenética se deteriora en convulsión, agitación y paroxismo. Las danzas patogénicas han sido observadas por antropólogos en culturas tribales, pero el ejemplo más masivo -una epidemia incluso- fue la manía de bailar que se extendió por Europa en la Edad Media. Durante más de dos siglos se produjeron estallidos periódicos de una danza salvaje de saltos, ejecutada por gentes que gritaban y espumajeaban con furia, con la apariencia de personas poseídas. En una ocasión miles de celebrantes gritando y saltando durante horas, exhaustos, erraban de ciudad en ciudad contagiando su frenesí a otros en una danza macabra. “Los campesinos dejaban sus arados, los mecánicos sus talleres, las amas de casa sus tareas…” Secretos deseos eran excitados encontrando oportunidad para un salvaje regocijo. Se vió a cientos de mujeres hacer locuras en lugares sagrados y pronto se vieron sus consecuencias…”

El nombre de “baile de San Vito” asociado hoy a la enfermedad de corea, cuyos síntomas incluyen movimientos rítmicos involuntarios, fue adjudicado por primera vez a las víctimas de un ataque de manía de danza en Estrasburgo en 1418, a quienes se trasladó a la capilla de San Vito. Europa se estaba recobrando de la devastación de la Muerte Negra, y no faltaban enfermedades como el desorden nervioso denominado “tarantismo” supuestamente producido por la mordedura venenosa de la tarántula, cuyas víctimas bailaban de forma compulsiva. Sin embargo, esta condición parece haber sido provocada más bien por el miedo que por la picadura. Y se consideró además que bailar era el remedio eficaz para curarla, ya que la danza febril haría aflorar el veneno a la superficie y eliminarlo. Una forma de danza que sea considerada a la vez como síntoma de la enfermedad y su cura debe haber ejercido una gran fascinación por los que entraron en contacto con ella.
En su doble imagen de corrupción y virtud, la tarantela puede considerarse como una metáfora que expresa la ambivalencia de la sociedad organizada para con las energías elementales y los ritmos. Con seguridad existe un elemento subversivo en el acto natural de bailar, que supone una amenaza a las reglas del decoro y a las convenciones. Diversión suena en gran medida como revolución para algunos y el golpe de tambor lleva al latido de la selva.

Lo que perturba a la ortodoxia no es solo que el movimiento de la danza tenga su analogía y su origen en el acto del abrazo sexual. Más que bailar es amar. Afirma y celebra una espontaneidad indómita en el hombre. La autoridad oficial ha sostenido una actitud de desconfianza sobre la danza. Aún las danzas religiosas fueron prohibidas por el Concilio de Aviñon. El cuerpo humano no solo debía envolverse, disfrazarse y negarse, debía ser inmovilizado. Los puritanos prohibieron las danzas mistas, los ritos paganos, los bailes en las tabernas. El juicio contra la danza y la persecución de los bailarines fracasaron por el debilitamiento de la autoridad eclesiástica y por el rechazo del hombre a permanecer quieto. Existían algunas danzas que subvertían claramente y se burlaban simbólicamente del orden jerárquico social, siendo un caso significativo la “Danza de la Muerte” muy popular en la Edad Media. La muerte, tomando la figura de un bailarín impulsaba a todos, ricos y pobres a bailar con él y ser guiados hacia las sombras. Era una declaración desesperada de la desilusión del hombre con respecto al esquema social, político y religioso bajo el cual vivía.

Las formas de danza prevalentes en una sociedad proporcionan una clave de su carácter social y cultural. Representan una fuerza activa con un impacto propio. Las nuevas formas de danza popular parecen estar fuertemente arraigadas en un esfuerzo por el sentimiento comunitario y la solidaridad de grupo.



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