domingo, 9 de agosto de 2015

Haptonomía – Ciencia de la afectividad


Haptonomía – Ciencia de la afectividad

-       Aportaciones al Tacto y contacto corporal

“Cuanto más despliega el ser humano su afectividad,  más modifica ésta su estar en el mundo.  Más despliega lo que es auténticamente su esencia, más supera sus límites. Más vive él abierto al mundo, más seguro está, más capaz es de aportar su solidaridad.”

 
“Las facultades afectivas son facultades de contacto y de encuentro reafirmativo. Son esenciales para la individuación, el desarrollo en la independencia y la autonomía, así como para el establecimiento de la autenticidad personal, del sentimiento de identidad. Son propias del afecto afirmativo, que preserva la libertad en el contacto afectivo próximo. Que da abrigo y seguridad, respetando al otro, sin invadirle, ni pedirle.

En este contacto, quien toca al otro, no toca su cuerpo, sino su persona.

Esto permite a la persona tocada sentir un bienestar de corporalidad psíquica a partir de la experiencia de la cualidad sensible. Experimentando esta vivencia de bienestar que inunda su cuerpo entero la persona se siente como una totalidad y puede vivir un sentimiento de completud.  Sintiéndose bien, se siente lo bueno, lo agradable,  se toma conciencia de ser él mismo bueno, y de representar en la reciprocidad del intercambio un bien para el otro. Esto constituye una reafirmación afectiva esencial para su crecimiento. La ternura humana es una expresión humana, de corazón a corazón, plena de amor, pero también firme y clara, ofrecida con transparencia, prudencia y respeto.

(Principio de PRESENCIA, TRANSPARENCIA, PRUDENCIA --PTP-- el código de la ética haptonómica del contacto.)

La confirmación afectiva no puede concebirse sin la confrontación del otro  con sus comportamientos y conductas inadecuadas, por lo que la ternura no es ni sistemáticamente dulce ni blanda, sino, a veces muy  confrontante.

En tanto que tal, forma una componente fundamental y sólida de las facultades de persensus y de transsensus, capacidades de reafirmación afectiva por excelencia.

 

El contacto provoca en la persona reacciones que no atañen a la razón. Se producen cambios en el tono fisiológico –músculos, ligamentos, articulaciones, tejidos, tensión arterial y también en el tono psíquico –vitalidad, expansión psíquica-. Fenómenos que son visibles, mensurables, causan alteraciones nerviosas con variaciones en las hormonas y los neurotransmisores, tienen explicación neuro-anatomo-fisiológica.

Cada persona se manifiesta mediante el tono de representación, que es la expresión de la forma de ser el individuo frente al mundo. Este tono refleja tanto su personalidad como sus reacciones frente a diferentes circunstancias: alegría, seguridad, miedo, inseguridad, angustia, tensión...

El contacto afectivo confirmante provoca modificaciones en el tono de representación: mayor elasticidad, disminución de la vulnerabilidad, mayor tolerancia al dolor…, lo que se traduce en una mayor seguridad de base del individuo

El tacto físico es el que distingue las cualidades de los objetos. El tacto afectuoso es el que siente al ser humano. En haptonomía, tocar y ser tocado, tiene el sentido de estar contigo, de acompañar.

Hapsis significa en griego el sentido del tacto y del sentimiento. Entrar en contacto, establecer una relación, para dar más integridad, curar, para reafirmarlo en su existencia. 

 
1)    L¨Haptonomie –.PUF - Ed. Que sais –je? L¨être humain et son affectivité- – Décant-Paoli. D - Paris 2002
2)    El acompañamiento afectivo haptonómico desde la concepción hasta la muerte. – Haptonomía  ciencia de la afectividad – Fundación de la Haptonomía –C.I.R.D.H.- Zaragoza 2003
3)    Haptonomie. Sciencie de l´Affectivité – Vedman F. – PUF París 1998