viernes, 29 de abril de 2016

¿TIENEN MORAL LOS ANIMALES?

Justicia Salvaje –La vida moral de los animales-
Marc Bekoff[1]  y Jessica Pierce[2]
Recopilación de  Joaquín Benito Vallejo

 
En Justicia Salvaje se sostiene que los animales muestran un amplio repertorio de comportamientos morales y que sus vidas están perfiladas en general por estas pautas de comportamiento. El sentido de lo que debería ser, relacionado con lo que está mal y lo que está bien juega un papel importante en sus interacciones sociales como sucede con las nuestras.
Los animales no solo tienen sentido de la justicia, sino también de la empatía, el perdón, la confianza, la reciprocidad entre otros.  Se demuestra que los animales poseen un rico mundo interior, disponen de un amplio repertorio de emociones y un alto grado de inteligencia, demuestran flexibilidad en su comportamiento. Interactúan socialmente con increíble habilidad, forman intrincadas redes de relaciones y viven según reglas de conducta, que mantienen el equilibrio social o lo que se llama homeostasis social.
Si la moralidad en los seres humanos existe, es lógico preguntarnos sobre su presencia en los animales. Es antiguo ya el consenso en cuanto a que los seres humanos poseen estructuras anatómicas y fisiológicas comunes con otros animales y que mantienen un sistema nervioso muy parecido.
Los argumentos que defienden la continuidad evolutiva están siendo respaldados por el descubrimiento de una amplia variedad de capacidades cognitivas y emocionales en las distintas especies. Cada especie es capaz de tener su moral en toda regla.  La moralidad es una cualidad evolucionada y los otros animales la poseen como la poseemos nosotros.
Se pone en cuestión la hegemonía del paradigma de la competitividad que ha monopolizado el discurso sobre la evolución y el comportamiento social.  A la “ley del más fuerte” hay que oponerle la de “justicia salvaje”.  La cooperación, la equidad y la confianza han de considerarse factores de ecuación evolutiva, sin los que no se entendería el comportamiento social en las diversas especies.
Se ha dedicado mucho tiempo al estudio del comportamiento en el  juego social, actividad subestimada en la evolución de la moral.  Las pautas de comportamiento observadas durante el juego sugieren que la moralidad ha evolucionado en los otros animales.
Tenemos en cuenta además de los grandes simios, a numerosas especies, sobre todo algunos carnívoros que viven en sociedad como los lobos.  Las normas de comportamiento varían incluso dentro de una misma especie de una manada a otra.  No existe una “naturaleza lobuna” sino varias, igual que no existe una naturaleza humana, sino diferentes naturalezas humanas.
La evolución del comportamiento esta entrelazada con la evolución de la  sociabilidad. Y la complejidad social es un indicativo de la complejidad moral.  Se ofrece una amplia gama de ejemplos de moralidad  a propósito de especies en que los individuos viven más bien solos a grupos sociales  con fuertes lazos establecidos.
Los seres humanos deberíamos estar orgullosos de pertenecer al reino animal. Tendemos a olvidar a menudo, que somos animales. Ver más



[1] Etólogo cognitivo.
[2] Filósofa.