viernes, 17 de marzo de 2017

Del libro: EDUCAR-NOS PARA LA TERNURA

(Del libro: EDUCAR-NOS PARA LA TERNURA
El tacto y el contacto corporal en las relaciones humanas:
Una visión trascendental - Cuidado, atención, respeto, afecto.
-Joaquín Benito Vallejo) -próxima aparición-

La principal función de los seres humanos  es compartir nuestra  vida con los demás.
Compartir es dar-nos mutuamente, de manera afectiva y reafirmante para ambas partes.
Ello implica nuestra conexión con los otros  y con el entorno que nos rodea.
Nexo = unión = vínculo.
Estar en conexión con nosotros significa sentirnos plenamente en el momento presente, premisa ineludible para poder estar conectados con los demás –para sentirlos igualmente-, dentro del medio entorno que compartimos.
El nexo nos posibilita la comprensión, la empatía y la colaboración.
El contacto corporal es la forma más primigenia y profunda de estar en esa múltiple conexión: nosotros, el entorno, los demás.
Compartir es cuidarnos, protegernos, amarnos. Estar unidos en el bienestar y en el dolor, en los miedos y en los sueños, en la realidad y en la utopía.
Cuidarnos, cultivarnos, sembrarnos, recoger los frutos y entregarlos a las tiernas semillas  venideras.