viernes, 20 de octubre de 2017

Del libro: EDUCAR-NOS PARA LA TERNURA

(Del libro: EDUCAR-NOS PARA LA TERNURA
El tacto y el contacto corporal en las relaciones humanas:
Una visión trascendental - Cuidado, atención, respeto, afecto.
-Joaquín Benito Vallejo)

La principal función de los seres humanos  es compartir nuestra vida con los demás.
Compartir es dar-nos mutuamente, de manera afectiva y reafirmante.
Ello implica nuestra conexión con los otros  y con el entorno que nos rodea.
Conexión = Nexo = unión = vínculo = contacto.
Estar en conexión con nosotros significa sentirnos plenamente en el momento presente, premisa ineludible para poder estar conectados con los demás –para sentirlos igualmente-, dentro del medio entorno que compartimos.
El nexo nos posibilita la comprensión, la empatía y la colaboración.
El contacto corporal es la forma más primigenia y profunda de estar en esa múltiple conexión: nosotros, el entorno, los demás.
Compartir es cuidarnos, protegernos, amarnos.
 
Amar es respetar la integridad personal del otro y favorecer la realización de sus potencialidades.

Y esto implica crear las condiciones sociales, educativas, políticas..., adecuadas para la realización personal y la colaboración con los demás.

Estar unidos en el bienestar y en el dolor, en los miedos y en los sueños, en el presente y en el futuro, en la realidad y en la utopía que es mañana.
Cuidarnos, cultivarnos, sembrarnos,
recoger los frutos y entregarlos a las tiernas semillas  venideras.


 

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